18/4/18

PEPE RUBIANES

¿Quién fue Pepe Rubianes?

José Rubianes Alegret (Pepe Rubianes)

Al fin tiene calle en Barcelona el grandísimo Pepe Rubianes (y con polémica porque ha sustituido a un militar de cuando se perdió Cuba -en fin-) pero puede que haya millennials u otros seres humanos que desconozcan la relevancia de este cómico dentro de la cultura popular catalana.

Pepe Rubianes fue un verdadero fenómeno catalán y un precursor.

Hizo monólogos antes de los clubes de la comedia (y mejores), provocó como los de La vida moderna pero en los teatros y, muchísimo antes de que a Mongolia les atropellase (judicialmente) Ortega Cano, fue procesado por los tribunales a causa de sus excesos humorísticos.

Rubianes en el papel de Makinavaja (el último "choriso")

El gran público (fuera de Cataluña) tal vez le recuerde con cariño por su interpretación en Makinavaja, obra maestra del cómic (creada por el llorado Ivá) que TVE adaptó con más o menos gracia.

También hizo cine: junto a Anabel Alonso protagonizó El crimen del cine oriente.

Un catalán nacido en Vilagarcia de Arousa


Vilagarcía de Arousa - Pontevedra

Pepe Rubianes nació Vilagarcia de Arousa un 2 de septiembre de 1947 pero emigró en su niñez a Cataluña y actuaba tanto en castellano como en catalán.

De hecho, una de sus señas de identidad era la mezcla idiomática sobre el escenario, la presencia de lo mestizo, su reivindicación de lo popular, incluso (a veces) de lo grosero como elemento para hacer que el humor explotase por la vía del exceso.

Con todo ello, tras su paso Dagoll Dagom, Els Joglars o Teatre Lliure, se lanzó a una carrera en soitario que le llevó a los escenarios de España y Latinoamérica.


Pepe Rubianes contaba su vida en cada actuación, exponía sus fantasmas, se reía de todo y de todos (empezando por él mismo) y triunfó con esa fórmula. En Barcelona le adoraban.

Y llegó la polémica por una intervención en TV3 donde echó mano de su particular gusto por el exceso y se ciscó en la unidad de España y hubo ofendidos que quisieron encarcelarle.

Sí, Rubianes (un cómico, no lo olvidemos) dijo que a él la unidad de España le sudaba la polla "por delante y por detrás".


Como Darío Fo y otros grandes bufones, su misión era (también) epatar. No se comprendió y se le quiso castigar. Explicó Rubianes que amaba a España pero detestaba, a la vez, aquella España que mató a Lorca.

Pepe Rubianes murió el 8 de junio de 2010 y por el tanatorio pasó toda la farándula catalana para rendirle homenaje: de Javier Sardá a Andreu Buenafuente pasando por Loles León, los Tricicle, Manel Fuentes, Ángel Casas, Lluis Homar, El Brujo y (quién lo hubiera dicho) el mismísimo presidente de la Generalitat, por entonces José Montilla.

Ahora ya tiene calle en Barcelona.


FUENTE: zeleb.es
16/04/2018

Tal vez la serie televisiva Makinavaja (homónima del cómic de Ivà*) emitida por la 2 de TVE en los años 90, no fuera de gran calidad, pero yo disfrutaba como un enano viéndola. Aún recuerdo palabras o frases de la misma que llegaban a ser desternillantes:

"El Banco Jones",  "Cagontó", "Escatológica y etimofilosóficamente", "Sobra siensia y lo que farta se inventa".

Se presentaba al Makinavaja, atracador de pro, como una especie de filósofo existencial que, a base de razonamientos y sentencias en voz alta daba su visión particular de la justicia, como una especie de ideología anarquista "per se". Unas historietas ambientadas en el barrio chino de Barcelona; un despliegue de humor inteligente y extensos diálogos (hoy que el cómic tiende a prescindir casi de ellos). Una verdadera gozada propia de la genialidad de Ivà. 


(*) Conocido artísticamente como Ivà, Ramón Tosas Fuentes (1941- 1993), fue un historietista catalán, que trabajó en las revistas "El Papus" (de la que llegó a ser director), "Hermano Lobo", "Barrabás" y "El Jueves". Para esta última, creo sus dos series más célebres: Makinavaja e Historias de la puta mili.
Wikipedia - La enciclopedia libre

16/4/18

NEPOTISMO

Nepotismo.- Trato de favor hacia familiares o amigos, a los que se otorgan cargos o empleos públicos por el mero hecho de serlo, sin tener en cuenta otros méritos.
Wikipedia. La enciclopedia libre

 ¿Y los cuñados?... ¡Faltan los cuñados!
¿Qué sería de España sin ellos?

Miguel Ángel G. Yanes

14/4/18

RÁNKING DE LAS UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS

 
1ª) Universidad de Barcelona (138 del mundo)

2ª) Universidad Complutense de Madrid (199 del mundo)

3ª) Universidad de Valencia (212 del mundo)

4ª) Universidad de Granada (226 del mundo)

5ª) Universidad Autónoma de Barcelona (243 del mundo)
 
6ª) Universidad Autónoma de Madrid (261 del mundo)

7ª) Universidad Politécnica de Catalunya (280 del mundo)
 
8ª) Universidad Politécnica de Valencia (322 del mundo)
 
9ª) Universidad Politécnica de Madrid (323 del mundo)

10ª) Universidad Pompeu Fabra (338 del mundo)

12/4/18

LA UNIVERSIDAD PÚBLICA ESPAÑOLA

Entrevista a Alberto Garzón / Coordinador Federal de IU

“En la universidad hay clientelismo, caciquismo y tiranías brutales”

Alberto Garzón, durante la entrevista / MANOLO FINISH

En la mañana del 6 de abril, España se rascaba el sarpullido del caso del máster de la presidenta madrileña Cristina Cifuentes. La erupción era cada vez más urticante, no solo para un PP acorralado y para una líder golpeada en plena ascensión, sino también para la moral de la comunidad educativa y la autoestima del país.

El caso habla de podredumbre política, pero también de la colonización –política e ideológica– del sistema educativo. Con las prácticas perversas de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) salta, al tiempo, una duda más general:

¿Qué ocurre con las universidades públicas?


¿Por qué se perpetúan unas dinámicas que, año tras año, mantienen unos niveles de endogamia, nepotismo y conexiones con el poder que amenazan a la independencia de uno de los órganos vitales de toda democracia: ese en el que se genera el progreso científico, social y cultural?

Alberto Garzón, coordinador federal de Izquierda Unida, recibió a CTXT en la sala Argüelles del Congreso de los Diputados. Corrían las 12 del mediodía. Pocas horas más tarde el rector de la URJC, Javier Ramos, iba a comparecer para confirmar que nada acredita que la alumna Cifuentes presentara su Trabajo Final de Máster, es decir, que mintió de frente y de perfil.

Ramos también acusaría de mentir al director del máster de Derecho Autonómico, Enrique Álvarez, quien de buena mañana lo había acusado a él en Onda Cero de ordenar la reconstrucción de un acta falsa: la que exhibió Cifuentes en redes sociales durante los primeros compases del escándalo.

Javier Ramos López, rector de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC)

Enrique Álvarez Conde,  director del Instituto de Derecho Público de la URJC

En ese papelucho aparecen tres firmas; al menos dos de ellas, falsificadas. La tercera pertenece a la secretaria Cecilia Rosado, que fue militante de Izquierda Unida y cercana a la órbita de José Antonio Moral Santín (implicado en las tarjetas black). 

“No la conozco personalmente”, explica Garzón, “ella formó parte de IU-CM, que fue la federación que desfederamos en 2015 porque entendíamos que su defensa de Moral Santín y sus posiciones respecto a Bankia eran intolerables. Lo hicimos al poco de llegar a la dirección. Aquella organización, que ya no pertenece a IU, mantenía unas relaciones amables con el PP que tenían muchas aristas, y eso habría que investigarlo”.

Investigarlo, ¿en qué sentido?

Cristina Cifuentes Cuencas, presidenta de la Comunidad de Madrid

Esa organización estaba contaminada de prácticas clientelares en todos los aspectos, puede que el ámbito universitario fuera uno más. Nosotros, como consecuencia de nuestra visión política, rompimos con ellos. Rescatamos lo sano y reconstruimos IU de Madrid. 

Nos criticaron los medios, la derecha; nos llamaron de todo. Muchos de los integrantes de aquella agrupación después se reubicaron en el ámbito del PSOE, ahora parece que quieren hacer un acuerdo municipal con ellos… En otros casos, se les dio voz para que atacaran las posiciones de IU federal. A Libertad Martínez la colocó Ignacio González como tertuliana en TVE.

Justamente, Enrique Álvarez apuntaba hacia Rosado y hacia el rector como responsables últimos de la falsificación del acta… Parece que las versiones iniciales van alterándose.

Cecilia Rosado Villaverde, doctora contratada por la URJC

La universidad se ha puesto nerviosa. Tuvo que pedir ayuda a la CRUE para investigar porque no se fiaba de sus propios mecanismos porque podían estar contaminados. Y, de pronto, cuando se investiga, sale a la luz que no ha habido tribunal ni acta ni posiblemente TFM. Ahora lo que estamos viendo es que, una vez judicializado el caso, personas como el director del máster se intentan bajar del carro como pueden. Sus palabras son, simplemente, un intento de defensa judicial.

Cifuentes dice que era la primera interesada en que se judicializara el caso…

Para decir lo que ha dicho Cristina Cifuentes, hay que tener la cara de hormigón. Ese es el resumen. Ella dice que ha puesto una querella, pero se la ha puesto a los periodistas que destaparon el caso. Cuando la universidad descubre que puede haber delito y lo manda a la Fiscalía es por otra razón, la misma por la que ella no quiere que este caso prospere.Cifuentes está acorralada por sus propias mentiras y no le va a quedar más remedio que dimitir o ser dimitida. Cualquier otra situación es insostenible.

Universidad Rey Juan Carlos - Móstoles (Madrid)

Y al margen de Cifuentes, ¿qué sucede en la Rey Juan Carlos para que salgan escándalos a la luz cada cierto tiempo?

El problema del caso es lo que refleja de fondo: la relación entre el PP de la Comunidad de Madrid y la URJC. Es una relación cuantificable: hay subvenciones muy generosas, además de vínculos más informales con el partido: el profesor que apareció en la rueda de prensa [Pablo Chico de la Cámara] fue contratado por el Ayuntamiento de Pozuelo del PP; o, por ejemplo, quien era rector durante la época del máster [Pedro González-Trevijano] es magistrado del Tribunal Constitucional también a propuesta del PP... Existe una profunda politización.

En 1996, Alberto Ruiz-Gallardón promovió la creación del centro en una comunidad autónoma en la que ya existían cinco universidades públicas. A día de hoy, cuenta con un presupuesto de 154 millones anuales. “El PP creó la URJC para promocionar a personas otorgándoles un currículum formal y equivalente al de cualquier otra universidad con el fin de que puedan penetrar en todas las administraciones del Estado o en otros espacios: think tanks, en judicatura, en oposiciones…

Alberto Ruiz-Gallardón Jiménez

Se tejieron redes clientelares y los que las integran acaban favoreciendo a quien les dio origen. Eso es lo que nos encontramos en la salida rápida, temprana y mentirosa de la primera rueda de prensa. ¿Por qué se exponen tanto, qué tienen que ocultar para salir a defender a Cifuentes jugándose la plaza y el prestigio?”, se pregunta.

La nómina de populares entre la docencia y los altos cargos es amplia. Se encuentran nombres como María del Mar Alarcón (cuñada de Francisco Granados), Margarita Cifuentes (hermana de la presidenta), Isabel Ruiz Gallardón (prima del antiguo jefe de Gobierno de la región) o Isabel Mayor Bastida (sobrina de Jaime Mayor Oreja).

El escándalo más reciente fue la tonelada de plagios cometidos por Fernando Suárez, anterior rector y también conectado al PP. Poco tiempo antes de aquello, la institución se había resistido hasta el agotamiento ante quienes le pedían retirar la distinción honoris causa a un imputado Rodrigo Rato.

Fernando Suárez, exrector de la URJC

La conexión política se aprecia también en la Carlos III, que se asocia al PSOE; o en el caso de Somosaguas (UCM) que se asocia a Podemos, aunque aquí  la universidad no nace por iniciativa del partido, sino que se gesta el partido dentro de la universidad... Mientras tanto, al margen del factor político, los campus están afectados de endogamia, nepotismo… ¿Qué ocurre con las universidades?

Hay una lógica clientelar que opera en todas las universidades. Dentro de los departamentos hay actitudes de clientelismo, de caciquismo; tiranías brutales. Ese tipo de procesos, como que un alumno realice un trabajo y lo firme como suyo el catedrático, son propios de lo que llamaríamos casta universitaria. Yo los he visto en las universidades en las que he estado como alumno y profesor, aunque hay notables excepciones.

Sin embargo, se habla poco de estos temas y cuando la izquierda defiende el universo educativo lo hace de una manera un tanto acrítica.


Eso revela la hipocresía de mucha gente. Conozco casos de investigadores que acaban teniendo que abandonar departamentos desplazados por esas lógicas clientelares, y los directores de esos departamentos son los que después dan las charlas más de izquierdas de cara al público. Muchas veces, promocionas solo si favoreces la línea del jefe.

¿Se refiere a la línea de investigación?

Sí, pero también la línea política. La relación entre director y el alumno puede hacer que el alumno no promocione independientemente de la calidad de su investigación. Esto es lo más grave. Una de las perversidades es que se acaba expulsando a quienes no tienen padrinos o a los que son buenos investigadores pero quieren mantener su independencia. Eso nos lleva a unos malos resultados académicos a pesar del enorme potencial que existe en nuestro país...


Los manejos de la casta universitaria los conocíamos quienes los habíamos observado desde dentro. Ahora, con el caso del máster, lo sabe toda la población.

FUENTE: ctxt.es
Esteban Ordóñez
Madrid - 08/04/2018


Un sistema pútrido como éste no puede dar frutos sanos por muchos productos "fitosanitarios" que le echen.

11/4/18

IGUALDAD


Otra gran verdad, como muchas que el propio pueblo escribe en las paredes, escapando al control de los medios y de las autoridades, conciencia y enriquece la ciudad.

Miguel Ángel G. Yanes
 

10/4/18

VERSOS DE HIERRO, BOCANADAS A FALTA DE OXÍGENO

El poeta José Hierro fotografiado por Victoria Iglesias.























El poeta José Hierro fotografiado por Victoria Iglesias.

Nació un mes de abril, hace 96 años; nos dejó hace ya 15. Hoy la serie ‘Victografías’ se detiene en un excepcional retrato de uno de los mejores poetas españoles de la generación de la posguerra, de la poesía del desarraigo: José Hierro. Hoy nos hacemos poetas de la primavera y del otoño.

Yo le hablé por vez primera un día de otoño, cuando la luz de Madrid tan bien languidecía. No en otros lugares se refleja así sobre las calles grises y las colinas peladas. Estos cerros de cemento son brillantes cuando enfocan la soledad entre la multitud y los ruidos. Y él estaba allí, enfocado, subiendo la cuesta que entonces le parecía ilimitada. Era árida para unos pulmones que no consentían el aire.

Yo le congelé por primera vez un día de junio cuando me recibió en su casa, y en vez de acompañarle un perro a saludarme se asomó a la puerta una botella de oxígeno. Tenía él cuerpo de gigante menudo y cabeza de oso, de una belleza ruda que mi objetivo se moría por lamer. Frente ancha, nariz de boxeador y bigote de morsa, perfil de filósofo, orejas de duende, garras de espátula, voz grave de bestia y ojos… de niño.

José Hierro
(1922 - 2002)

¿¡Cómo iba a imaginar que al agitarle saldrían versos!? 

La voz hueca y profunda escalaba las paredes del cuarto y luego se entrecortaba, por un hipo, cuando le faltaba la bocanada, y era ahí cuando se iba el hombre grande y aparecía el de la foto:

Cabecero de hierro bruñido en oro, y lápices delincuentes en la mesilla de noche para romper el sueño del poeta. Encima de la cama está tumbado sobre una colcha gruesa de algodón, mientras de su camisa se desbordan filigranas que reverberan. El colchón le acoge porque le conoce y más tarde se librará de él (es lo que hacen todos los colchones cuando no puedes atrapar el sueño).


Se librará también del abrigo pesado de la manta porque amenaza ya el tiempo de verano y serán para José Hierro pronunciadas las noches en su hueco.

La máquina que le sigue al dormitorio, como ese perrito, suena en el silencio de la oscuridad. Los tubos calman la asfixia. Mientras…, pinta dibujos de tinta y suaves acuarelas hasta llegar al borde de las hojas de papel, cuando sienta que se le está cayendo un verso entre las sábanas blancas.

Bendita belleza del arte que perfila letras y palabras, me digo, mientras hojeo su libro. Son las páginas las que van corriendo, una tras otra, como en un carrusel entre mis manos. Como los versos, se languidece uno y pide el siguiente, y éste otro y otro más; y así se va haciendo entero el sorbo de murria como un poema.


Una tarde de junio quise ser poeta. Y podía serlo porque me arreciaba la melancolía.

Las palabras se caen también, una tras otra, cuando aprieta la melancolía.
A mí se me vinieron de repente, convertidas en versos, ¡qué podía hacer!
Un día de junio le conocí a él y quise ser poeta en la luz de una lánguida tarde.
Entonces congelé una de sus palabras para entender de qué podía estar hecha.

Pero con el tiempo me di cuenta que sólo entiende al verso el dueño, el poseedor, ¿de qué manera podría conseguir unos gramos de esa esencia?


Y creo que yo no puedo, no podría nunca, ni siquiera aunque sólo fueran míos sus versos.

“Paralizado, congelado, el tiempo
va adquiriendo la pátina de estar atardeciendo,
otoñándose sobre el mar,
sobre la muerte, sobre el amor, sobre la música,
que se libera misteriosamente,
de nadie sabe qué prisiones”.
(J. Hierro).

FUENTE: elasombrario.com
Victoria Iglesias

Este aprendiz de humano tuvo la desgracia de no llegar a conocer personalmente a José Hierro. Para una vez que se acercó a la Isla, la enfermedad le pudo y no llegó a deleitarnos con la magia sagrada de sus versos. Ocurrió en abril de 1.999 cuando vino a Tenerife para participar en las jornadas sobre "Poesía para el siglo XXI: los poetas en su voz", algo que no pudo hacer, ya que, hubo de ser ingresado en un centro hospitalario al agravarse su crónico problema respiratorio.

Pero, lo que son las cosas, así y todo tuve la fortuna de conocer a otro personaje importantísimo de las letras españolas y charlar unos minutos con él. Fue en la cafetería del Edificio Olympo, cercana al Cabildo Insular, en uno de cuyos salones estaba previsto que, unos minutos más tarde, tuviera lugar el evento en cuestión. 

Era una tarde fría y desapacible y yo había llegado con bastante antelación a la hora prevista, así que subí a tomarme un café. A esa hora era el único cliente hasta que, instantes más tarde, se sentó frente a mí uno de los poetas emblemáticos de la llamada Generación de los años 50: Francisco Brines que, ante mi asombro, al verme leyendo el programa del acto, me hizo señas para que me acercara a su mesa.

Francisco Brines

Cosas de la "causalidad", supongo.

8/4/18

LITERATURA SUBVERSIVA

Cuando la patrulla militar fue a confiscar la biblioteca del profesor Barrera, no encontró la abundante literatura subversiva que esperaba. Pero incautó, por sospechoso, un libro que valía por varios: "Las armas secretas", de Cortázar.


El afectado quiso defenderse:

—Esa es una obra de ficción…

Y vino la rápida respuesta:

—No me digas. ¿Y de eso se alimentan los profesores?


De pronto, un soldado que seguía hurgando en los estantes se acercó al teniente y, con actitud triunfalista, le susurró:

—He encontrado otro libro del mismo autor. Se llama "62 / Modelo para armar".

La orden fue casi automática:

—¡Terrorista de mierda! Llevémoslo también. Allá tendrá que explicar las claves.


FUENTE: insurgente.org 
AUTOR: Constantino Contreras Oyarzún 

7/4/18

FUGACIDAD (POEMA)


La vida es un destello fugaz,
Apenas nada, y cuando, ávidos,
Los ojos intentan atraparlo,
Ya no existe.

Miguel Ángel G. Yanes

6/4/18

PALABRAS DE SACRISTÁN

Había pensado entresacar unas cuantas frases de la entrevista que, para el diario Público, el periodista Eduardo Ortega y el fotógrafo Jairo Vargas, han realizado al galardonado actor español José Sacristán en su camerino del Teatro Bellas Artes de Madrid, donde protagoniza la obra "Muñeca de porcelana" de David Mamet, pero no he podido hacerlo porque no tiene el mínimo desperdicio, así que, a pesar de su gran extensión, aquí está íntegra:

José Sacristán

Entra al teatro por la salida de emergencia. Le alcanzamos por poco, antes de que cierre. "¡Pepe!". Se da la vuelta. "Hemos quedado a las seis, ¿no?", pregunta. Hemos llegado diez minutos antes y él se ha adelantado aún más. El camerino del Teatro Bellas Artes de Madrid le parece cojonudo a José Sacristán (nacido en Chinchón en 1937). "Está genial, es grande y hasta huele bien; he estado en muchos peores", asegura. En la calle hace una jornada de frío y viento y él tiene enchufado a todo trapo un pequeño calefactor. El actor, histórico militante de izquierda, descerraja contra PSOE y Podemos en cuestión de segundos: “La derecha recortó y recortó mientras la izquierda puso el cazo y miró para otro lado”. Durante la entrevista se toca y coloca y recoloca contínuamente una esclava de metal que lleva en la muñeca derecha. Se la regaló David Mamet, autor de la obra que representa hasta el 27 de mayo: "Muñeca de porcelana", una radiografía del poder en la sombre en la que interpreta a un capo sin escrúpulos. Uno mas. El escritor estadounidense quedó prendado por su actuación, mucho más aplaudida que la de Al Pacino en Nueva York.

-Usa más el móvil en la obra de lo que seguramente lo habrá usado en toda su vida.

No tengo telefóno móvil; lo tiene mi mujer. Eso de Instagram y Facebook no sé qué es. Ojo, no soy idiota. Sé que disfruto de las ventajas de esa cosa porque mi mujer es la que maneja estas cuestiones. La verdad es que no tengo ningún interés, y, cuando lo necesito, siempre hay alguien que me presta uno y me saca del apuro.

-Definió hace un tiempo el texto de David Mamet como una colonoscopia al poder.


David Mamet

Sí. Lo fino hubiera sido decir una radiografía, pero creo Mamet utiliza más el procedimiento de dar por culo. Él es provocador en casi todas sus obras; me parece un testigo de su tiempo muy lúcido, un cronista riguroso y con su punto de mala leche. Lo que más me gusta de él es que no pontifica. El tipo que yo represento es un miserable, un hijo de puta, pero, desde la impunidad del que representa el poder económico, el político y, como consecuencia, el poder moral, este hombre deja con el culo al aire a mucho biempensante.

-El argumento no puede ser más actual. Hace tiempo que la mirada de la sociedad está puesta en quiénes mueven los hilos tras los políticos.

Sí, y también Mamet amplía el objetivo y pregunta: “¿Y quién ha puesto a estos ahí? ¿Quién los sostiene? ¿Quién los vuelve a aplaudir, a jalear y a votar?”. Estos tipos no están ahí porque hayan venido con una ametralladora a decir: “Soy yo el que manda y se ha acabado”. No, los ponemos nosotros. En qué punto el de a pie no es responsable, por acción u omisión, de que estos sujetos estén ahí campando. Y lo estamos viendo en este país. Muchos de los jubilados que han salido manifestándose van a volver a votar al PP.

-Pero lo que el ciudadano de a pie no sabe es quién o quiénes realmente mueven los hilos.


¡Cómo que no! Detrás está la pela, eso ya se sabe. En esta función hay una frase que dice este cabrón que es la hostia: “Cuando venzas, deja que el contrario mantenga su autoestima”. ¿Cómo se consigue? Con una demostración de fuerza tal que el otro diga: “No me humillan; es que es la única opción posible”. La demostración de fuerza del capital en estos momentos es tan insolente… Entre otras cosas porque es difícil que la izquierda lo haga peor; en lugar de estar vigilando y con el depósito de la moral saneado, ha sido todo lo contrario. Han estado poniendo el cazo y mirando para otro lado todo el rato. Y, cuando te quieres dar cuenta, ves cómo está ahora la correlación de fuerzas. ¿Cómo reviertes esto ahora? Porque es que es algo tan insolente que se ha aceptado. Lo han aceptado la izquierda y los sindicatos. Recortan y recortan y recortan y recortan.

Ahí están ahora los pensionistas y las mujeres adelantándose, como el 15M. Pero desde entonces veo, que es lo que a mí como gente de la izquierda me interesa, las derivas mesiánicas y me pone de muy mala leche. A ver, que quién soy yo, cargo con la parte de responsabilidad que me toca como ciudadano. Pero veo de muy difícil situación el punto en el que se está ahora, con el señor Trump por allí, el señor Putin por el otro lado, la derecha creciendo de manera estrepitosa en Europa, mira lo que sucede también en Latinoamérica

¿Qué le ha pasado a la izquierda? ¿Qué nos ha pasado? Mirándose el ombligo y ahora me ponen a parir. Me llaman facha y de todo. ¡Y me toca los cojones, claro! [hace un gesto de que le da igual].

Y el conflicto catalán… lo jodido es que la otra cara de la moneda sean unos ministros cantando El novio de la muerte. ¡Es que, joder, qué país! Por un lado estos chapuceros que proclaman repúblicas como el que anuncia las fiestas de San Isidro. Es que por respeto a la palabra república, ¡me cago en Dios! Aunque sólo sea por eso, tenéis que saber que una cosa así no se hace de esta manera. Pero claro, si la contrapartida es lo de los ministros… dónde coño vamos.

El actor José Sacristán, en el Teatro Bellas Artes de Madrid. REPORTAJE FOTOGRÁFICO: JAIRO VARGAS

-¿La nueva izquierda ha actuado de la misma forma que el PSOE?

Algo ha hecho para cambiar las cosas, qué duda cabe. Aunque sólo sea poner en cuestión y sacar los colores. Por eso yo puse la voz en una campaña y he votado y demás. Pero esto no impide que crea que Pablo [Iglesias] se ha equivocado, por deformación profesional. Ha asumido un tipo de personaje del que menos mal que ya se ha descabalgado. También me da la impresión de que algunas cosas que hacen son de carácter folclórico y que han entrado en algunas campañas dialécticas bastante pobres, como lo de las “portavozas”. En este mismo teatro, en el año sesenta y tres, mi admiradísimo Rodero hacía Calígula y yo estaba aquí haciendo un papelito. Y decía: “La necedad es homicida, la necedad mata”. Necedades de este tipo hacen mucho más daño que otras cosas, hay que vigilarlas.

-Siempre se le critica más a la izquierda por este tipo de cosas.

¡Pero claro! ¡Si es que tiene que ser así, joder! Es que si la izquierda pierde el sentido crítico, que lo ha perdido, mira dónde estamos. Joder, la corriente de la historia siempre corre a favor de la puta derecha. Lo tienen todo: el orden, la paz, el cuartelillo, a Dios… Si la izquierda no es crítica consigo mismo, si no espabila, ¡¿entonces qué coño es?! [da un golpe sobre la mesa] ¿Qué coño hace un sindicalista o uno de IU trincando en Bankia? El daño es irreparable.

Pablo Iglesias

-¿Con la deriva mesiánica se refería a Pablo Iglesias?

Sí, claro. Es que en ocasiones Pablo tenía la puta impaciencia del mal aprendiz. Debo decir que cuando escucho a Íñigo [Errejón] me tranquilizo bastante; es una variante con la que me siento más cercano.

-Terele Pávez decía el año pasado en una entrevista con Público sobre Podemos: “Me siento decepcionada con ellos. Están repitiendo los vicios de los viejos partidos”.

Yo no llegaría a decir tanto. Pero la metedura de pata de Pablo con lo del sorpasso y aquello de repartirse los Ministerios para una nueva izquierda no es una necedad, es mortal de necesidad. Con todo, ahí seguimos. Hay que decir que la derecha se va a agotar, digo yo, porque el Rajoy este… Pero con una izquierda así… a mí lo que más me jode es que siempre hay una metedura de pata, una cagada.


-Ahora las encuestas vuelven a dar a Ciudadanos como el más votado.

La nueva derecha tiene lo suyo también. Pero, oye, ¿y dónde está este muchacho, el del PSOE? ¿Alguien sabe dónde está este muchacho? El Partido Socialista Obrero Español, ¿dónde está? Yo, personalmente, no tengo ni puta idea.

-¿Cree que es recuperable el PSOE para la causa de la izquierda?

[Medita la respuesta unos segundos] Es que tiene que serlo, joder. ¡Por cojones! Y ahí hay un tipo, Gabilondo, que me encanta. Y también me gusta mucho Ábalos. 

Ángel Gabilondo
 
-Si tuviera veinte años menos y estuviera al frente de un partido de izquierda, ¿cómo trataría de cambiar las cosas?

Yo he sido compañero de viaje del Partido Comunista; me entregó el carnet Santiago [Carrillo] en mi casa de Chinchón. Y reconozco mi incapacidad absoluta para asumir cualquier responsabilidad política dentro de una disciplina de militancia. Creo que, como primera medida, la izquierda no debe de gastar demasiada pólvora en mensajes y demás. Tampoco descuidar ni banalizar la fuerza del enemigo. Yo no sé si es posible, dentro del sistema capitalista en el que estamos, enfrentar y revertir esta situación, si no es desde una acción traumática, como una revolución.

-¿En España hace falta una revolución obrera ahora?

Pero, ¿quién quiere que haya una revolución? Eso es lo más importante. Los votos en las anteriores elecciones no se traducen en un intento de revolución, de decir “hasta aquí hemos llegado”. No soy partidario de violencia de ningún tipo y tengo serias dudas de que, en estos momentos, los que manejan el timón del posible cambio de rumbo, o sea la izquierda, acertaran con el norte a seguir.

Santiago Carrillo
(1915 - 2012)

-Comentaba antes que le han llamado de todo por sus últimas declaraciones y críticas a la izquierda y al independentismo. Entre otras cosas, “facha”. ¿Se generaliza hoy demasiado el uso de esta palabra para criticar?

Sí, sí. Creo que es una falta de argumentos. Una manera de descalificar… Yo no soy partidario de poner fuera de la ley a dos millones de catalanes que quieren proclamar la república. El problema es que cuando esa república se proclama de esa manera, a mí no me interesa lo más mínimo. Hace falta echarle cojones para llamar renegado a Juan Marsé, o a Serrat, o a Sabina, o a Eduardo Mendoza. Y es la puta bandera, sea la que sea. Y, en el fondo, la razón está desplazada por esta cosa visceral.

¿Y dónde está Podemos ahí? A mí me da por culo dónde está Podemos ahí. Entiendo que hay muchos votos, pero, ¿cómo coño te vas a poner al lado de este personal? Estos tipos no son presos políticos de ninguna manera; son una gente que lleva a unas consecuencias determinadas unos actos sabiendo que hay unas reglas de juego -que hay que cambiar, ¡nos ha jodido!-. Mi padre ha estado en la cárcel y he conocido a Marcos Ana, a Santiago Carrillo, a Ignacio Gallego, a Marcelino Camacho. Y Sabían lo que era militar en la clandestinidad con Franco. ¡Me llaman franquista! ¡Ni la más puta idea tienen!

Otra cosa miserable por parte de gente de Podemos es la puesta en cuestión de la Transición. Que se traicionó o que había miedo. Mira, en la España de aquel tiempo la relación de fuerzas era la que era. No digo que se hiciera todo bien, pero se hizo lo que se pudo, hostias. Para no darse otro baño de sangre estéril, se hizo lo que se pudo porque el que tenía el garrote era el que tenía el garrote; y lo seguía teniendo. Así que un poco de respeto.

El actor José Sacristán, en el Teatro Bellas Artes de Madrid. REPORTAJE FOTOGRÁFICO: JAIRO VARGAS

-Cuántos Mickey Ross como el que hace en la obra habrá en España que no conozcamos.

No muchos, no te creas. Porque la insolencia y la desfachatez de este tipo casi como que le redime de su condición de ser perverso y siniestro. Pero, claro, es un personaje de ficción muy bien construido y armado. Creo que los que hay en España son más cutres.

-Recuerda mucho por las aristas del personaje, no tanto por su posición de poder, a Crematorio.

Ah sí, sí, sí. Lo único es que aquí este tío le compra un avión a su novia, o sea que la escala es formidable. A mí también me recuerda; es una serie cojonuda y Pepe [Sancho] está soberbio.

Pepe Sancho
(1944 - 2013)

-Últimamente hace mucho de malo con poder o sin poder. A Muñeca de porcelana podríamos añadir Magical Girl, El muerto y ser feliz y varias más.

Joder, el de Toro era un hijo de la gran puta. El de Magical Girl era más bien un pobre hombre.

-¿Son igual de éticamente reprobables los actos de un malo perdedor, sin recursos, que los del malo poderoso?

No, hombre. Habrá malos sin poder que sean muy malos; como éste que ha atropellado a su mujer o el que mata a los niños. Son malos sin poder e hijos de la gran puta, como los que violan. El que tiene poder declarará guerras; tiene detrás a millones de personas, por lo que su poder se lo da la gente. El hijo de la gran puta de Trump tiene a millones de personas celebrando lo que hace. Los presupuestos de Montoro tienen millones de personas detrás diciendo que son cojonudos. El que no tiene poder, está solo.

Donald Trump

-¿Qué le resulta más difícil como actor de las dos posibilidades?

Depende del autor, de cómo esté construido el personaje. Puedes hacer Edipo o Macbeth y es un disfrute.

-Hay varias frases buenísimas en el texto de Mamet. Dígame con cuál está más de acuerdo: “Todos deseamos lo mismo: dinero”, “La política es nadar entre la mierda mientras buscas el dinero de otros” y “El mundo está lleno de gilipollas y muchos con derecho a voto”.

Esto está puesto en boca de este personaje y es lógico que piense así. Yo no pienso que la política sea eso, ni muchísimo menos. He conocido gente en la política, y sé que los hay, que son cojonudos. Lo de que el mundo está lleno de gilipollas y muchos con derecho a voto, está claro. Son gilipollas o son algo peor; no hay más que ver los resultados de algunas elecciones. Y lo del dinero, por supuesto que sí. Es que el dinero lo queremos todos, ¡claro!


-¿La idea de una república en España está ya superada?

Espero que no. Pero, por respeto a la república, y volvemos a lo de Catalunya, no banalicemos. Consideremos los pasos que hay que dar. Fíjate las experiencias que hemos tenido en España con la república; la dieron de hostias unos y otros. 

-Por poco no vivió la última República en España. ¿Hubiera sido feliz en aquella época?

Hombre, por lo que he oído y leído, hubiese preferido que no se hubiera dado la guerra. Aunque en ese caso, y de no haberla ganado Franco, yo no sería actor, sino un labrador de ajos en Chinchón. Por lo que he leído, estaban La Barraca, Giner de los Ríos, Machado… Había unos cuantos en los que poder confiar. Entonces, esperemos que la idea de república no esté superada. Pero, claro, en manos de quién. Esperemos que Puigdemont no quiera organizar la república española, porque conmigo que no cuente.


-Su niñez fue en plena posguerra en la España profunda y franquista.

Tengo recuerdos encontrados. En Chinchón estuve hasta los seis años, cuando mi padre sale de la cárcel, lo destierran y vamos a Madrid, a una habitación con derecho a cocina. En el pueblo, mi abuela y mi tío me cuidan mientras mi madre va de cárcel en cárcel. Yo ya tengo noticia de que algo ha pasado en el pueblo y de que a mí me ha tocado estar del lado de los que han perdido. De pronto, los falangistas organizaban un registro. O mi abuela me decía que no pasara por delante de la casa de alguien. La llegada a Madrid fue el pavor de los ruidos, de los gasógenos, de las casas altas. Y el refugio que suponían el cine Padilla, el Velázquez y el Victoria, que lo acaban de cerrar, cuando la Nati [su madre] tenía los ochenta céntimos para poder entrar.

En mi casa no había un duro, así que me mandaban a colegios de curas, que eran gratuitos. Y mi padre se cagaba en Dios una media de doce veces por minuto. En medio de todo esto, hay un personaje que soy yo, el crío que fui, e incluso el adolescente que fui, al que le tengo bastante respeto porque dijo: “Es por ahí, me cago en la puta madre que parió, es por ahí lo de ser actor”.

Todo lo que yo recuerdo de la figura de mi padre es que era intocable ética y moralmente. Salió en libertad vigilada y tenía que presentarse cada semana en la comisaría. Mientras tanto, mi madre era ama de casa y luego estaba todo el entorno de gente del campo.


-Su padre, El Venancio, agricultor, estuvo en la cárcel como preso político por rojo y de la UGT.

Primero fue de la UGT y luego, del Partido Comunista. Mi madre me llevó primero a un campo de concentración de Toledo y luego a Ocaña. Era un señor que me daba besos. Cuando sale, tengo seis años, y está en la Estación del Niño Jesús esperándonos llegar con las cestas y las gallinas. Era un hombre muy alto para su edad y de los que mejor araban el campo. En Madrid, éstabamos tres familias en un piso y dormíamos en la misma habitación mi padre, mi madre, mi hermana, mi abuela y yo. Y él era King Kong enjaulado, la imagen de la derrota y de la humillación. Pero siempre con una dignidad de la hostia.

Trabajaba doce horas en una fábrica; después iba a hacer de chico de los recados en una tienda de ultramarinos; le regalaban los sacos de las patatas, de los garbanzos y de las judías y los iba a vender a la plaza de toros de Las Ventas. La portera, que es la que nos había alquilado el piso, le ofreció a mi madre, como ayuda económica, que fregara las escaleras. Mi madre aceptó encantada y mi padre montó en cólera: dijo que mi madre no quitaba la mierda de nadie mientras a él le quedara un solo minuto.

Es una lectura interesante a propósito ahora de los machismos, los feminismos y estas cuestiones. Porque mi padre, el pobrecito mío, era un machista como todos. El machismo era algo estructural de la época. ¡Era machista hasta mi madre!

El actor José Sacristán, en el Teatro Bellas Artes de Madrid. REPORTAJE FOTOGRÁFICO: JAIRO VARGAS

-A su padre no le hizo ninguna gracia que quisiera ser actor.

Lógicamente, lo mejor que podía hacer mi padre por mí era tratar de convencerme de que aquello era una gilipollez. Entonces, simplemente mostraba desprecio; no se oponía.

-La actuación le llamó desde Fu Manchú, cuando aún estaba en el pueblo. Luego quiso ser Tyrone Power.

Tyrone Power nunca; Ti-ro-ne Po-ver [remarca la pronunciación tal como suena en español, poniendo la tilde en “ver”]. Creo recordar que la primera película que vi en el cine de mi pueblo era de serie, no sé si de Fu Manchú exactamente.

 
 Tyrone Power
(1914 - 1958)

-Y más tarde hubiera querido tener la carrera de James Stewart.

Hombre, es que me hubiera gustado haber podido hacer El bazar de las sorpresas, Anatomía de un asesinato, ¡Qué bello es vivir!, Horizontes lejanos, Winchester 73… ¡Uaahh! ¡Joder! Me he hecho un cine en mi casa y me lo paso pipa. Ahora no puedo porque, trabajando en el teatro, a la hora de hacer cincuenta kilómetros cuando salgo se hacen muy duros.

-Trabajó en los sesenta como vendedor de libros del Círculo de Lectores.

Leí en el diario Ya que necesitaban personal para el Círculo de Lectores y vi muy claro que estaba muy bien. Apunté a toda la profesión, tenía unos títulos muy buenos. Y luego también estuve vendiendo libros prohibidos por el franquismo, que se vendían como churros. Tuve dos hijos y aquello me venía bien para complementar el sueldo.


-Apareció en muchas comedias de los sesenta con Alfredo Landa y López Vázquez. ¿El palabro landismo es acertado?

Sí, sí, y a mucha honra. Algunas películas eran bastante malas, pero de todas ellas sobrevive el talento de mi amigo Alfredo, que era como mi hermano. Yo no voy a defender este tipo de cine entre cinéfilos, pero salto a la yugular de aquel que se meta con aquellos que confiaron en mí entonces, me dieron trabajo y me ayudaron a pagar el recibo de la luz. Y haciendo lo que era mi sueño: el crío de Chinchón se levantaba por la mañana para ir a rodar películas.

-Pero cuando se metía en estos proyectos o acudía a los rodajes, ¿era consciente de la dudosa calidad de alguno de ellos?

No me lo planteaba en absoluto, como no se lo planteaba mi amigo Fernando Fernán Gómez. ¿Yo era gilipollas? ¿Iba a poner problemas y decir que no hago películas si no vienen Dreyer o Visconti a contratarme? Pues no. Algunas películas son lo que son. Punto. Pero en ningún caso y en ningún momento yo he acudido a esos trabajos pensando que “ah, uhm” [hace gestos como de asco]. Para mí, Mariano Ozores es como de mi familia.

Mariano Ozores

-¿Y cómo de acertados eran esos retratos de la España de la época?

Nada de acertados. Era un retrato convencional, casi siempre al servicio de la moral al uso. Eran comedietas con todos los tópicos de las banalidades. Algunas bastante bien hechas y otras no tanto. Eran películas de consumo del público habitual. Salvo en los setenta, cuando José Luis Dibildos empieza a montar la tercera vía, que ya es un cine un poco más crítico.

-Eran un poco machistas esas comedias.

Machistas totalmente, qué duda cabe. Hasta un poco tiernas, cuando empezó el destape. Pero ni me avergüenzo ni reniego. Les sigo estando inmensamente agradecido a todos los que confiaron en mí.

José Luis Dibildos
(1929 - 2002)

-Hay que ver como dio de sí después el título de Vente a Alemania, Pepe. Sirvió para definir la oleada de emigración obligada de españoles y jóvenes en los últimos tiempos de crisis.

Yo he hecho ahora Perdiendo el norte, que es como la continuación. Con la variante de que antes ibas con la maleta de cartón y ahora, con el ordenador. La sensación de derrota es ahora mayor que entonces. Entonces todo estaba por conseguir; ahora se viene de un momento de esplendor y ¡¿joder qué pasa?! Que hay que irse otra vez, ¡que hay que irse otra vez!

-¿Qué fue lo mejor que aprendió de Fernán Gómez, López Vázquez y Landa?

Fueron amigos míos y de los tres aprendí mucho porque eran genios, pero del que más, de Fernando.

Fernando Fernán Gómez
(1921 - 2007)

-¿Y en qué curso de Fernán Gómez anda ahora?

Creo que en segundo.

-Hace no mucho, Luis Martínez le entrevistaba en El Mundo y, con aquel famoso titular de “la cal viva”, enfocaba acertadamente el asunto con José Sacristán somos todos.

No soy ni muy alto ni muy bajo, ni feo ni muy guapo, ni muy tonto ni muy listo. Soy el retrato del españolito medio, de la mesa camilla, en el que se ha visto representado mucha gente y me siento satisfecho y orgulloso de ello. Sé que puedo contar con la fidelidad de un número de personas que sigue mi trabajo y normalmente la relación que se establece conmigo es de cordialidad y de respeto. Incluso los que me llaman facha.


FUENTE: publico.es
TEXTO: Eduardo Ortega
FOTOGRAFÍA: Jairo Vargas



Quizás, de toda la entrevista sean estas dos frases las que más me han llegado. Los que me conocen saben bien por qué:




“La derecha recortó y recortó
mientras la izquierda
puso el cazo y miró para otro lado”

 "No tengo teléfono móvil; lo tiene mi mujer"