23/2/17

23, 23, 23...

23/02/1981 - Intento de golpe de estado.

Nunca lo olviden 
porque, a poco que nos despistemos, 
volverán a la carga.

Miguel Ángel G. Yanes

20/2/17

METAMODERNISMO

 

El Metamodernismo es un movimiento artístico de absoluta actualidad.  Metamodernismo es decencia, ética, integridad, honestidad, verdad... Metamodernismo es oscilación y tecnología digital. Pero Metamodernismo es también apropiación de todo aquello del pasado que valga la pena. Es la revolución contra el Postmodernismo, que ha sido el imperio de la chanza, de la mentira y del todo vale. Pero también de las patentes, la globalización y los derechos de autor.

Primera consecuencia: la juventud está fuera de onda, y no por primera vez. O corre, o se queda fuera del progreso intelectual y moral. Sin embargo, se les espera. Los realmente jóvenes se acercan a la verdad... Redes sociales como Snapchat son decencia en estado puro: "No tengo nada que decir, de momento, pero estoy aprendiendo y cambiando cada día. Por lo tanto, no quiero que quede ningún recuerdo de cómo fui ayer. No me comprometo con ninguna idea hasta que conozca el mundo real".


El Postmodernismo ha terminado. Basado en mentiras dio lugar a una forma de pensamiento nihilista absolutamente negativo. Ante la perspectiva de la muerte merecida (todos los occidentales éramos asesinos de inocentes), todo valía. "A disfrutar, que son cuatro días". Tiempos de yuppies y de porqueyolovalguismo randiano.

Se acabó.

El Postmodernismo ha muerto... ¡¡¡por fin!!!

El primer presidente postmoderno no ha sido Trump, aunque Trump lo sea, sino Putin. Pero no será el último: las elecciones en Holanda, Francia, Austria y otros países avanzados van a dar que hablar. Sobre todo a los medios cautivos del mal, y a sus serviles enanitos cabezones.

Por supuesto, los restos del postmodernismo, caducos, muertos, acusan de fascistas a todos los futuros presidentes de las naciones que intentan renacer de sus cenizas. No debe extrañarnos. Los financiadores de los medios (prensa, radio, televisión, cine, arte, teatro y demás mierda mediática) conocen la falsedad de las causas que crearon el postmodernismo. Son, de hecho, sus inventores.

¿Sabéis de qué hablo? De "obras de arte" como éstas:










Basura absoluta que no vale ni el material del que está hecha, pero que los marchantes venden a ciertos idiotas que, agradecidos al Postmodernismo que los hizo ricos, gastan fortunas en auténtica mierda. ¡Y esperan hacer un buen negocio porque cada día nacen muchos más idiotas que se hacen ricos y quieren comprar mierda postmodernista!

De Duchamp a Hirst, pasando por Warhol, Bastiat, Pollock, Lichtenstein, Rothko, Koons, todo basura a costo astronómico. Los precursores fueron los dadaístas, Duchamp y su carísimo retrete industrial al frente.



El verdadero Arte siempre precede a las ideas sociales. Los artistas son así, tienen un sexto sentido para hacer lo que toca hacer. El metamodernismo lleva progresando desde el cambio de siglo. Los artistas metamodernos han vencido dificultades monumentales. El sistema los ha ninguneado y, por si fuera poco, los artistas son desconocedores de los fraudes que los han impulsado a ponerlo todo patas arriba. Nada saben de la ineficiencia de las bombas A y H o de holofalacias.  

El impulso ha sido absolutamente espontáneo como reacción al absurdo, a la injusticia, al ridículo de un sistema que encumbra a los idiotas que no tienen nada que decir. Porque el sistema premia el que no se diga nada verdadero hasta ese ridículo punto, con tal de encubrir las falacias en las que fundamente sus "valores universales" incontestables. Mientras, eso sí, mutila salvajemente a sus neonatos o se niega a comer la carne de un animal que no haya sido completamente desangrado en presencia de un sacerdote. Postmoderno, ¿a que sí? A tope de postmoderno...


 Obra de Takashi Murakami

Los necios también intuyen buena parte del pastel. Intuyen que si argumentan con tópicos más manoseados que el coño de una dama de la noche, el sistema los premiará. Aunque cada vez los premia menos, la verdad: un sueldo fijo quizás. Porque la mentira cuesta cada día más sostenerla, hacen falta hordas de lacayos, coros completos de enanos intelectuales que la ensalcen cada día. Y los recursos son limitados. Y los que pagan son tacaños hasta la miseria.

En fin, ahora toca enseñaros verdaderas obras de arte metamoderno actuales:












Probablemente, acostumbrados a la mierda que os han vendido durante cien años, no veáis diferencia. Pero la hay.

¿Acaso no os dais cuenta de que todas lanzan un mensaje al espectador? "Piensa. Rebélate. Activa tus neuronas para derribar el Imperio de la Mentira". Sin traidor progresismo barato, sin cinismo, sin falacias.

En ciencia, recientes experimentos demuestran que la velocidad de la luz no es un invariante y que hay partículas millones de veces más rápidas que la luz. Los ingenieros lo saben desde hace mucho tiempo, porque fueron los responsables de poner en marcha los satélites GPS. Pero se callan porque quieren seguir cobrando a fin de mes.

Sistema de satélites GPS

¿Y en política? Pues lo mismo: la verdad ante todo. El sentimiento natural del hombre sin cortapisas, sin vergüenza de ser hombre. La Tercera República Constitucional de Trevijano, un anciano que seguramente ignora lo muy metamoderno que es. Ojalá viva muchos años.

Termino aquí, no sin invitaros a leer más sobre Metamodernismo.

Y otra cosa, lector... Te aviso: Si este post no te llega, simplemente suicídate*.


Un saludo.

Un ácrata postmoderno
(como todos los ácratas habidos y por haber) 
FUENTE: acratas.net



(*) O como diría mi difunta compañera laboral, Mª Paz Ballesta: 

"Pégate un tiro 
con mierda de pavo viudo"

16/2/17

FACUNDO CABRAL - A VECES YO ME PREGUNTO (VÍDEO)



No tuve la fortuna de conocer en persona a Facundo Cabral, antes de que un "ERROR" del Sistema lo eliminara para siempre del mundo de los vivos, pero su obra, firmemente apuntalada por sus canciones, sus agudos razonamientos, sus reivindicaciones sociales, su humor caústico y sobre todo por el caudal de su risa, ha quedado aquí para siempre, en la inmortalidad de su voz: un eco rotundo capaz de sacudir corazón y conciencia bajo el ritmo mágico de unos dedos acariciando siempre un cuerpo de mujer, mitad guitarra.

Miguel Ángel G. Yanes

7/2/17

LA MUJER DE LAS FUENTES (POEMA)


(A ella misma) 

La rítmica cadencia
del agua golpeando
sobre la piel del agua.

Las ramas de los árboles
trenzando en las alturas
una cúpula verde
que adormece el anillo
circular de la plaza.

Un rayo de sol tibio
pugnando por hundirse
bajo la sombra tenue
de las hojas.

En franca algarabía,
gorriones, loros, mirlos,
tórtolas y palomas,
y algún grito de niño,
rompen en trozos múltiples
el cristal que envolvía
la silenciosa
tristeza del templete,
despertando recuerdos
diluidos
en el acuoso mirar
de los ancianos.


Veo llegar de lejos
una figura
familiar que no logro
ubicar con acierto.
Esta memoria mía
va perdiendo neuronas
a medida
que el tiempo amarillea
con rabia mis papeles. 

¡Ah! ya sé:
la mujer de las fuentes.

Viene a cumplir el rito
diario de bañarse,
ajena por completo
al mundo que rodea
el borde de su mundo.

Se desnuda despacio;
el cuerpo ofrece
a la dulce caricia
del agua y no me advierte
siquiera a cuatro pasos,
haciéndome partícipe,
sin querer, de un secreto
que a diario trasluce
y nadie entiende.
 

Sólo vemos un cuerpo
desnudo de mujer
en una fuente
y absortos lo miramos
sin comprender,
en realidad, qué ocurre:

Ella conserva aún
la relación, la magia
que nosotros
-absurdos habitantes
de la prisa-
perdimos en las grietas
difusas de algún sueño.

La mujer de las fuentes
siente un ansia,
una atracción,
irresistible acaso
y no puede pasar
junto al murmullo
encantador del agua
sin sentirlo en el cuerpo.

Necesita
que golpee su frente,
que resbale
por sus ojos y labios,
por sus senos y pubis,
por sus muslos;
que su energía penetre,
a través de su piel,
hasta la roja esencia
de los huesos
y ser una con ella,
ajena a mí
y a todo el universo.
 

Como una ninfa espúrea
es una estrella
de luz húmeda y quieta,
fascinada en el tacto
del agua, adormecida
en el rayo de sol
licensioso que intenta,
resbalando
por los tejados fríos
penetrar por el hueco
de las arbóreas copas
y abrazarse a su cuerpo
en un descuido.

Ahora me ha mirado
desde la lejanía
profunda de sus ojos
y un ligero destello
me ha hecho cómplice suyo
para siempre.

Dos loros colilargos
captan por un instante
mi atención en un vuelo
de estridencias que asusta
a los laureles. Siento
en el aire su pálpito
mientras espero
a mi mujer y a mi hija
que ya descienden
por el rayo de sol
hasta mi encuentro.

Al girar la cabeza
la mujer ya no está.
Sola, canta la fuente,
y en la arena,
húmedas huellas van 
persiguiendo silencios
de lejanos jardines.

 
Miguel Ángel G. Yanes

3/2/17

EL DÍA EN QUE JIMI HENDRIX DESTRONÓ A DIOS

Jimi Hendrix

Fue un 1 de octubre, de 1966 para más señas, y cambiaría para siempre la historia de la música rock. Aquel día un joven guitarrista zurdo afroamericano llamado Jimi Hendrix, líder de una banda neoyorkina denominada "Jimi  James and the Blue Flames", conoció a Eric "Manolenta" Clapton.

Hasta ese instante, el guitarrista indiscutible del panorama rockero británico había sido Clapton que, en aquel momento, formaba parte de Cream (considerado por los entendidos el primer supergrupo musical de la historia) compuesto también por Jack Bruce al bajo y Ginger Baker a la batería.


El contacto entre esos dos monstruos de la música: Hendrix y Clapton, se produjo gracias a Linda Keith, por aquel entonces novia de Keith Richards, componente de Rolling Stones, a quien ésta lo presentó, recomendándolo también al manager de la banda, Andrew Loog Oldham, que no le prestó la menor atención. Así que Linda lo derivó a Chas Chandler que, habiendo abandonado Animals, estaba interesado en convertirse en representante artístico.

Chas Chandler alucinó con Jimi Hendrix cuando lo escuchó tocar por primera vez "Hey Joe" de Tim Rose, lo que le bastó para autonvencerse de que habia encontrado a una auténtica estrella. Así que Chandler le propuso actuar en Londres, a lo que Hendrix accedió de inmediato con una condición, que le presentara a Eric Clapton del que era un gran admirador.

Cream

Aquel 1 de octubre de 1966, aprovechando que Creams actuaba en Londres, Jimi Hendrix obligó a su manager a cumplir la promesa que le había hecho y ambos asistieron al London Polytechnic donde tendría lugar el concierto.

Chas cumplió su palabra y, tras las bambalinas, le presentó a Eric Clapton y al resto de la banda. Y fue entonces cuando Hendrix tuvo la osadía de solicitar que lo dejaran actuar con ellos, algo que nadie se había atrevido a hacer con anterioridad, pues no en vano, los Cream, totalmente endiosados, eran "los putos amos" del panorama musical de Gran Bretaña. No obstante, ante el asombro general, aceptaron (tal vez por deferencia hacia Chas Chandler) que Jimi Hendrix los acompañara en el escenario.
 
Jimi Hendrix y Eric Clapton

Preguntaron a Jimi qué le gustaría tocar, y se decantó por "Killing Floor" de Howlin' Wolf. Entonces los Cream le pidieron que comenzara y se armó la de Dios es Cristo.

Hendrix con su stratocaster blanca de la que no se separaba ni para dormir, comenzó a tocar a una velocidad inusitada, ante lo que, Bruce y Baker no tardaron en ponerse a su altura, no así Clapton que no conseguía igualar ni la técnica ni la endemoniada velocidad a la que Hendrix tocaba.

En aquel momento Eric Clapton era Ícaro cayendo del cielo con la alas derretidas por el mágico fuego que emanaba de la guitarra de Jimi Hendrix.

 La caída de Ícaro

Clapton, abandonó el escenario a media canción, y estaba fumándose un cigarrillo con evidente nerviosismo cuando se acercó a su lado Chas Chandler, a quien espetó: 
  
“¡Tú sabías que esto iba a pasar!, ¡nunca me dijiste que fuera tan puñeteramente bueno!”

Miguel Ángel G. Yanes