28/2/14

¡POR FIN!... ¡YA ERA HORA!

Hoy le voy a dar cobertura en mi blog al Ciudadano Plof porque la noticia bien lo merece:

"La crisis económica en España ha terminado"


Por lo visto acabó a media mañana de ayer, según asegura el "presiente" del gobierno español, el ínclito Don Mariano Rajoy Brey. De todas formas, esta aseveración ya la habíamos escuchado con anterioridad en boca del señor ministro de "Econosuya", el preclaro Don Luis de Guindos Jurado. Y ni se ponen colorados, ni se les cae la cara de vergüenza, ni nada.

Aprovechan para anunciar una batería de medidas positivas: reformas fiscales, estímulo a la contratación, rebaja de las cotizaciones sociales y un largo etcétera que nos hara más ricos y felices.

Cómo se nota que hay elecciones en ciernes. Se les ve descaradamente el rabo... del plumero.

Todo esto me recuerda una viñeta con un juego de palabras del amigo Forges. Viene que ni pintada:


Ciudadano Plof

27/2/14

PALOS A LA CULTURA

A la larga lista, insufrible ya, de decesos de famosos acaecidos en 2014, se ha sumado el máximo exponente de la guitarra flamenca: Paco de Lucía, fallecido repentinamente en Playa del Carmen (México) a los 66 años de edad.


Hijo de Antonio y de Lucía (de ahí lo de su nombre artístico: Paco el de Lucía) Francisco Sánchez Gómez había nacido en Algeciras (Cádiz) en una fecha señalada: el día del solsticio de invierno de 1947, y ya desde muy niño comienza a tocar la guitarra, hasta convertirse en el indiscutible maestro que fue.

Poco o nada puedo decir de esta figura universal del flamenco que no se sepa ya, de este extraordinario guitarrista de manos tocadas por un dios. Sólo rendirme a su arte y en su memoria escuchar, mientras esto escribo, los primeros temas suyos que llegaron a mis oídos a principios de los años 70, y cuyas notas, como palomas mágicas, aún revolotean por casa brotando desde el viejo palomar de una cinta de cassette titulada "Dos guitarras flamencas en América Latina (Paco de Lucía y Ramón de Algeciras)".

¡Que no paren sus cuerdas!.... ¡¡¡que no paren!!! 



Está claro que este comienzo de año se ha cebado con la cultura. Primero el gobierno del PP con su IVA y su VENÍA, dando palos a diestro y a siniestro... y luego "La Calaca"*, llevándose consigo a una serie de figuras indiscutibles de nuestro castigado universo cultural. 

"Don Rajoy", como dice la abuela Paca, primero iba con su ídem de "be chica" (otros la llaman "uve") bajo el brazo, la mar de ufano y sonriente, pero los enormes dígitos acabaron dañándole la excelsa sobaquera, y hubo de renunciar a pasearlos de tal guisa. Así que ahora, después de una buena ración de polvos de talco para paliar las escoceduras, ha decidido, menguando su tamaño, portarlos sobre el hombro como quien lleva bombona de butano. Pero me da a mí, que si no pone un pañito bajo ellos, más temprano que tarde, va a salirle una tremenda ampolla.

La derecha y la cultura no se llevan muy bien por una razón simple: "ellos" piensan que debe ser un lujo, porque si realmente fuera un derecho de los ciudadanos, el pueblo podría culturizarse más de lo conveniente; llegar a razonar por si mismo, volverse respondón y quitarlos de en medio. Así que para intentar evitarlo, habida cuenta de que lo controlan casi todo, se aferran a su querida máxima de: "ni fio, ni doy, ni presto".

  La tortura no puede ser cultura

Pero ahora que parecía que triunfaba su campaña de embrutecimiento masivo, cambiando cuernos por libros y misas por conciertos, contra pronóstico (tal vez agobiados por la presión del descontento social) pero con grandes alaracas y sonar de pífanos... 

¡"Ce ben ovligados a vajar el iba"!

Setelot ed alip anu nos odnof le ne.

(*) Conocí esta palabra por boca de la también desaparecida cantante mexicana Amparo Ochoa (1946-1994) a través de un tema así titulado. "La Calaca" viene a designar a la muerte bajo la forma de un esqueleto o calavera, y es un término usuado en lenguaje coloquial tanto en México como en El Salvador.


 Miguel Ángel G. Yanes

25/2/14

HERVIR - HERVER - JERVER

Siempre llamó mi atención que Micaela, la postiza bisabuela paterna (no por ello menos dulce y cariñosa) dijera siempre aquella palabreja cuando había que poner el agua, la leche o cualquier otro líquido al fuego hasta que borboteara: "jerver".

Se me había borrado de la m... ¡perdón!... se me había escondido en alguna de esas gavetas que la memoria oculta, y no fue hasta que el amigo Tono la rescató un día, a colación de una frase que su abuela solía decir cuando alguien la sacaba de sus casillas:

"Vete al infierno a jerver". 


Así que acudí al "Libro Gordo de Petete", como solíamos llamar de chicos al Diccionario de la RAE, para intentar indagar sobre tan extraña palabra.

De inmediato pude observar que el verbo hervir, deriva directamente del castellano antiguo herver, cuya conjugación, hoy en desuso, aparece aún en las páginas de la Docta Casa. Y a su vez herver procede del latín fervere.

¿De dónde provenía entonces lo de "jerver"? me pregunté. Pero enseguida lo tuve claro.

 
Los canarios, no sé yo, si como dice la ortodoxia, conservamos en algunas palabras la aspiración de la "f" inicial latina con pronunciación de consonante fricativa glotal ("h" aspirada), o si también, al escuchar la peculiar forma de hablar en lengua inglesa, de comerciantes y marineros (que en las islas fueron legión) terminamos haciendo lo que ellos: pronunciar la hache a principio de palabra como si fuera jota*, aunque hoy en día tienda a desaparecer de nuestro vocabulario:

jarto por harto
jediondo por hediondo
jerver por herver

(*) En Canarias pronunciamos la jota de forma mucho más suave que en la Península, sin arrastrarla desde el fondo de la garganta (pronunciación velar e incluso uvular); de ahí qué, al ser un sonido bastante parecido al del inglés, nos resulte relativamente sencilla su pronunciación en dicha lengua. Por el contrario, nos cuestan bastante las eses a final de palabra y la famosa "th", muy similar a la zeta del castellano. 


Miguel Ángel G. Yanes

22/2/14

SE AHOGARON SOLOS

Hoy me voy a permitir la licencia de transcribir de "pe" a "pa" el excelente artículo de David Torres (no es la primera vez que lo hago) publicado ayer en el diario Público, en un intento de solidarizarme con él hasta la médula. Helo aquí:


21 feb 2014

En España no somos racistas porque, como dice el viejo chiste, afortunadamente aquí no hay negros. Y a este paso, menos que va a haber. Creo que era José Luis de Vilallonga quien contaba el estupor que sintió cuando invitó a comer a un amigo estadounidense a un restaurante de Madrid y durante la comida uno de los comensales soltó: “¿Ve? Nosotros no somos racistas. Aquí estamos sentados todos comiendo tranquilamente y no nos importa nada que usted sea negro”.


Yo he sentido algo más que estupor al leer y escuchar ciertos comentarios de los mamporreros del régimen sobre la muerte nada accidental de quince subsaharianos en la playa de Tarajal. En uno de sus cursillos acelerados de periodismo, Arcadi Espada le reprochaba el otro día a Luis García Montero haber empleado temerariamente la metáfora del ahogamiento para expresar su solidaridad con los muertos. “Nosotros, los ahogados”, había dicho hermosamente Montero antes de que el Ludwig Wittgenstein de la prensa patria le recriminase que una metáfora, para ser consecuente, hay que llevarla hasta sus últimas consecuencias y que, de no ahogarse junto con las víctimas, mejor haría en callarse. A Espada, como dejó dicho en el Congreso de Columnismo de Málaga, le repugnan mucho las metáforas. La repugnancia es mutua y rara vez asoma alguna a esa prosa de supermercado con la que da lecciones al personal como el señorito en el casino del pueblo. Aun así, a Arcadi le suponemos suficientes estudios como para saber que una metáfora no tiene por qué cumplirse en el plano real. La de ojos licuados y labios florecidos que habría pululando entonces por la calle.



Con todo, lo de Arcadi es una menudencia comparado con la cátedra superior de racismo que impartió Alfonso Merlos en 13TV, una cadena a la que el número le va que ni pintado. “Un africano cuando salta no sabe si está en Sevilla en Málaga o en Barcelona”. “Malí no es ni siquiera un país, es una cosa que está ahí”. “No hace falta que la Guardia Civil haga lo que tenga que hacer, que es disparar de forma disuasoria contra el agua; los africanos que vienen aquí son como un niño que tiene un año y medio, no saben nadar, se ahogan solos”.

Utilizo las comillas como chaleco salvavidas, como protección para intentar que no me salpique el asco, porque es difícil leer o escuchar esto sin sentir un profundo asco de pertenecer a la misma raza que Merlos. Que no es la blanca sino la humana, aunque no lo parezca. Aprovechando que los negros no han destacado nunca en el deporte de la natación, el infatigable nadador desgrana todos los tópicos racistas con que los padres de la Iglesia nos han aleccionado durante siglos. Los africanos son como niños pequeños. Los africanos no saben nadar. Malí ni siquiera es un país. Se ahogaron porque no sabían nadar. Se ahogaron solos. Llegaron desde la costa marroquí flotando de puro milagro.



Entiendo que la sumisión al pensamiento de un señor que ignora los efectos que las cuchillas puedan causar sobre las personas provoca este tipo de comentarios abyectos, más dignos de una taberna del Ku Klux Klan que de una cadena supuestamente católica. Aun así, no hace falta ser un experto en natación ni sacar un plano de las corrientes submarinas en la playa de Tarajal para que cada cual contemple el vídeo casero que grabó un vecino y extraiga sus conclusiones. Sin tópicos ni metáforas: lo que se ve a simple vista es a unos agentes de la Guardia Civil gritando “cabrones” y disparando pelotas de goma. Esos africanos hambrientos no se ahogaron porque no supieran nadar sino porque no les ayudaron, porque no les dejaron llegar a tierra. En el mar la distancia desde la costa siempre es engañosa: esos hombres están mucho más lejos de lo que parece. Tan lejos (cuidado, Arcadi, que viene otra metáfora) que es muy difícil ponerse en su lugar. Eso es lo que intentó García Montero con su imprudente lengua de poeta. 

David Torres - Punto de Fisión

21/2/14

LAS NUEVE MUSAS

 Calíope (Musa de la poesía épica y de la elocuencia)


Clío (Musa de la Historia)

 
Érato (Musa de la poesía lírica-amorosa)


Euterpe (Musa de la música)


 Melpómene (Musa de la tragedia)


 Polimnia (Musa de la poesía lírica-sacra)


Talía (Musa de la comedia y de la poesía bucólica)

  
Terpsícore (Musa de la danza y de la poesía coral)


Urania (Musa de la astronomía y de la poesía didáctica)



18/2/14

INTELECTUALES POR LA III REPÚBLICA

Personalidades como Ángel Viñas, Vicenç Navarro, Rosa Regás o Isaac Rosa firman un manifiesto que será presentado hoy en el Ateneo de Madrid


La agrupación ateneísta 'Juan Negrín' presenta hoy el 'Manifiesto del mundo intelectual y académico en favor de la III República'. 

Entre los firmantes del texto se encuentran personalidades como Ángel Viñas, Vicenç Navarro, Rosa Regás, Isaac Rosa, Juan Carlos Hormigón, Julio Rodríguez Puértolas o el fallecido presidente del Ateneo Carlos París.


El acto tendrá lugar en el salón de actos del Ateneo de Madrid a las 19:30 horas. Será presentado por Pedro García Bilbao, Miguel Pastrana y Rodrigo Vázquez de Prada.

FUENTE: Público.es
Madrid - 18/02/2014


16/2/14

CON EL CULO AL AIRE

Así, con el culo al aire, ha dejado el Director General de la Guardia Civil a su jefe, el Ministro del Interior; y no sólo eso, sino que, además, la máxima autoridad del benemérito cuerpo, se explayó públicamente (y ahora eso no se puede ocultar) amenazando con querellarse contra quienes se hubieran atrevido a mancillar el "honor" de la institución, mintiendo sobre los sucesos acaecidos en Ceuta; sin caer en la cuenta de que, a parte del vídeo grabado y "editado" por la propia Guardia Civil, podía haber otras imágenes tomadas por particulares que, tarde o temprano, iban a salir a la luz.


¿No les parece a ustedes que alguien debería dimitir?

Miguel Ángel G. Yanes

14/2/14

EL ATAÚD VUELVE A ESTAR VACANTE

Leo en la prensa qué, Ataúd Vacante, uno de los grupos rockeros más importantes de Canarias, celebra su trigésimo cumpleaños -¡¡¡30 añazos ya!!!- regresando a escena con dos actuaciones en directo: hoy 14 y mañana 15, a las 22 horas, en el Aguere Espacio Cultural; ubicado, para los que no lo sepan, en el pasaje que comunica las laguneras calles de Herradores (nº 47) y 6 de Diciembre (nº 14), donde estuvo el antiguo Cine Aguere.


Será cuestión de conseguir entradas para la función de mañana, porque para la de hoy están agotadas. El precio de las mismas es de 10 euros y la venta se realiza en la cafetería del Aguere Espacio Cultural a partir de las 18,30 h.


Esta banda tinerfeña de rock se creó en 1983 con la unión de Silvestre Sosa "Silver" (voz), Víctor Arrocha "Pistol" (batería), Rafael Gamero "Fafe" (guitarra) y Valentín Morales "Tin" (bajo) que, posteriormente, sería sustituido por Manolo "El Máquina"; los dos primeros provenían del grupo Familia Real, lo que les empuja a moverse, en sus inicios, en una línea punk que más tarde evolucionaría hacia el llamado power-pop, o como ellos mismo lo denominaron: "bronca n'roll", en franca competencia con otros grupos del pop-rock canario de la época, como El Eructo del Bisonte (luego Palmera) o Los Coquillos.


Debutaron el 14 de febrero de 1984 en el Pub Graffiti (Puerto de la Cruz)

Su primera maqueta salió a la luz en 1986 con el título de "Lenguaje abierto". Ya en 1989 editan su primer LP "Nichiquitaunamosca", y más tarde "Chorros de amor" y "En facturación", dando inició en 1990, a su primera gira nacional. Por esa época Manolo abandona el grupo, por el que irían pasando diferentes bajistas; cambiando entonces de nombre para llamarse Tractores (más tarde D-Tractores). Su último disco oficial, ya en 1995, se titularía "Ataúd Vacante/Fin/Tractores", recopilatorio de temas en el que incluyen una nueva versión de la censurada San Papusio. Al año siguiente graban su sexto disco "¿Subiremos al cielo?", aún sin editar. El grupo terminaría disolviéndose en 1997.

Pero dónde demostraban su verdadera valía era en las actuaciones en directo, alcanzando niveles espectaculares y congregando tal cantidad de público, que los escenarios de las islas pronto se les fueron quedan pequeños.


Tuve el inmenso placer de coincidir con ellos cuando, prácticamente, estaban iniciando su fecunda andadura musical. Fue cierta tarde en la que, el locutor, periodista y escritor Gilberto Alemán (bendito donde quiera que esté), nos entrevistó al unísono en Radio Club de Tenerife. Curiosamente, fue de esa entrevista de donde salió el título de este blog. 

Ha llovido tanto desde entonces (y no sólo agua) que no se acordarán de mí, pero yo tengo su imagen de grupo nítida en la memoria, máxime cuando, alguna que otra vez, suena algún tema suyo en casa y los rememoro. 

Miguel Ángel G. Yanes

REFERENCIAS:

El Rock en Canarias de J.M.Pardellas (Colección Añaza, Cabildo de Tenerife, 1994)
El Rock en Canarias de Carlos Fuentes (Ediciones Turquesa, 1999)
La gran antología de la Música Popular Canaria , libro con cuatro CDs (editado por el Centro de la Cultura Popular Canaria, 2001)
Ataúd Vacante, el mejor directo del rock canario (editado por Ediciones Idea y escrito por Juan Manuel Pardellas)

13/2/14

LA CHARCA

Sé que voy a pecar de pesado, pero cada vez que me siento en la terraza del Bar Atlántico, vengo a redundar en lo inconcebible de que una ciudad marítima como ésta, viva de espaldas al mar.


Rememoro de mi juventud el hecho de que, desde dicha terraza (mucho más hermosa antiguamente; qué tiene que ver) se veía el muelle sur de punta a rabo: desde la marquesina a la grúa Titán, con su ingente trasiego de barcos de todo tipo: trasatlánticos, cargueros, correillos, remolcadores...  zarpando y atracando sin cesar; mientras que ahora, tras la carísima remodelación de la Plaza de España, desde este mismo lugar, sólo se ven los muros negros de unos pabellones con un montón de macetas pinchadas (jardín vertical, lo llaman) que ocultan puerto y horizonte. Y por si fuera poco, un lago o lámina de agua (charca, lo denominan ya con desdén los chicharreros) vino a hurtar un espacio sagrado para el juego de los niños y el solaz de los mayores. Un ruedo "aguamarino", que no queda más remedio que circunvalar.


Pueden tacharme ustedes de ignorante, pero para mí, estéticamente, la antigua Plaza de España, con sus pérgolas y parterres profusamente adornados por bouganvillas y rosales, "le daba por los bezos" (si los tuviera), a esta remodelación aprobada por nuestras autoridades, por mucho prestigio que tengan sus diseñadores, Herzog & de Meuron. Y en cuanto a la integración con el entorno... ¡mejor me callo!


Cabe preguntarse, con rabia, ¿por qué carajo salimos perdiendo siempre con los cambios? Y lo único que se me ocurre, es que estamos en manos de un montón de inútiles.


Así que, para las próximas elecciones (cambiando una consonante por otra, ya que, a fin de cuentas no diferenciamos su vocalización) propongo ¡botarlos! ¡sí! ¡botarlos a todos a la charca!. No para ahogarlos, no; sólo para refrescarles los bolsillos y las entendederas.

Creo que entonces le encontraríamos una verdadera utilidad.

Miguel Ángel G. Yanes

9/2/14

BARTON FINK

Hacía muchísimo tiempo que no disfrutaba tanto viendo una película cómo lo he hecho con ésta.

No soy ningún cinéfilo, pero, como con todas las demás cosas de la vida, sé bien lo que me gusta y lo que no. Y "Barton Fink" me pareció una obra provocativa, extraña, inusual que, rayana en lo absurdo, roza la maestría cinematográfica.


Fue una de esas películas que ves casi sin querer, "zapeando" (vaya anglicismo feo) en el tedioso océano televisivo a una hora a la que, normalmente, no suelo asomarme a esa ventana.

En principio captó mi atención el extravagante corte de pelo del protagonista, por lo qué me detuve un instante en el canal con el dedo presto a seguir el tedioso periplo, pero tras el primer diálogo, me enganchó en firme y me quedé. Aunque ya estaba empezada y me perdí la primeras escenas, llegué a tiempo de entender de qué iba la historia.

Barton Fink (John Turturro)

No quiero airear aquí las entrañas de la película, para empujarlos a verla, pero sí haré una breve sinopsis de la misma:

Ambientada en los años 40, trata de las peripecias de un escritor judío, Barton Fink, que viaja a Hollywood para escribir el guión de una película de clase B sobre la vida de un  famoso luchador; una temática totalmente desconocida para él, lo que, en principio, le hace dudar sobre la aceptación del trabajo, pero el suculento contrato de mil dólares semanales borra toda su indecisión, haciéndole aceptar.

Charlie (John Goodman)

Al llegar a Los Ángeles se aloja en el "Earle", un hotel (alrededor del que va a girar casi toda la obra) antiguo y destartalado. Toma la habitación 621, sombría, deprimente y tan cutre que hasta el papel se despega continuamente de las paredes, cuya única decoración es un pequeño cuadro que muestra, de espaldas en una playa, a una joven que, haciendo visera con el antebrazo para protegerse los ojos del sol, mira hacia el horizonte.

Jack Lipnick (Michael Lerner)

Tras reunirse con el empresario que lo ha contratado, y que trata de convercerlo para que busque un alojamiento mejor (cosa que no hace) regresa al Earle, pero por mucho empeño que pone, sufre un profundo bloqueo que le impide escribir. Y a pesar del apoyo que le presta Charlie, su vecino de la habitación contigua, no consigue arrancar. Así que, desesperado, recurre a otro escritor para que lo ayude, pero es peor el remedio que la enfermedad, porque se trata de un novelista alcoholizado que convive con su secretaria, a la que maltrata. 

Audrey Taylor (Judy Davis)

Barton termina dándose cuenta de que es ella quien escribe sus libros, y opta por solicitar su apoyo, cosa que acepta; lo que, a la postre, los lleva a mantener una relación sexual en la triste habitación del hotel, en cuya cama aparece asesinada a la mañana siguiente.

William Preston (John Mahoney)

Diálogos e imágenes, muchas de ellas de corte surrealista, me resultaron sublimes e inquietantes, como una frase del novelista borracho refiriéndose a los "escritores no domesticados", en clara alusión a los que no se dejan manipular por el Sistema... les ofrezcan lo que les ofrezcan.

Miguel Ángel G. Yanes


FICHA TÉCNICA
Guión, dirección y producción: Joel y Ethan Coen
Música: Carter Burwell
Fotografía: Roger Deakins
Protagonistas: John Turturro, John Goodman, Judy Davis, Michael Lerner, John Mahoney
País: EE.UU.
Año: 1991


Los hermanos Coen

Ha sido la única producción que ha logrado alzarse con tres premios en el famoso festival de cine de Cannes: Palma de Oro, Mejor Director y Mejor Actor. Fue en la edición de 1991, pero a pesar del respaldo de la crítica, no llego a triunfar en pantalla. Su recaudación, que alcanzó los 6.154.000 dólares, ni siquiera llegó a cubrir el presupuesto, estimado en 9.000.000.

Datos tomados de la Wikipedia - La enciclopedia libre

7/2/14

LA VIDA NOS DESPOJA (POEMA)

 

Avanzando
Con inseguros pasos
Hacia la eternidad,
La vida se derrama
Como la tinta china
Y no nos mancha,
Tan sólo nos arruga
La piel y nos despoja
De conceptos efímeros,
Y de una cierta dosis
De luz y melanina.

Miguel Ángel G. Yanes

5/2/14

ISAAC DE VEGA Y ANAGA

Al parecer, la Parca ha llegado este año con la hoja de su guadaña sumamente afilada. En estas primeras semanas de 2014, con un simple movimiento ha segado la vida de un importante grupo de personajes: Manu Leguineche, Claudio Abbado, Pete Seeger, Félix Grande, Carlos París... y ahora Isaac de Vega.

 Isaac de Vega

No voy a decir nada que los canarios no sepamos ya sobre la figura de este singular escritor, Premio Canarias de Literatura en 1988, ni de su famosa novela Fetasa, ni de los fetasianos, grupo literario que se gestó a su alrededor allá por los años 60, y que aparte de a Isaac de Vega, englobaba a Rafael Arozarena, Antonio Bermejo y José Antonio Padrón, figuras indiscutibles de nuestra literatura.

Pero sí quiero contar que fue una pequeña obra suya, "Conjuro en Ijuana", regalo de mi estimado amigo Fermín Higuera, la que me abrió el universo mágico de Anaga y me arrastró durante años (cuando lumbalgia y ciática -dos amigas incondicionales que ahora tengo- aún no me conocían) por los hermosos pagos de aquella cordillera.

Siempre solo, con mi pequeño macuto a la espalda y una vara de monte en que apoyarme, me adentraba, en cuanto disponía de algunos días de asueto laboral, por cresterías y barrancos, buscando las antiguas veredas perdidas ya porque, al no transitarse como antaño, la vegetación las va envolviendo con la verde insistencia del olvido; tanto es así que, en  alguna ocasión, a punto estuve de despeñarme al dirigirme, sin saberlo, hacia alguna de las fugas que jalonan aquella abrupta costa . Como cierto día en el que, trepando por la ladera que se halla tras el pequeño refugio pesquero de Antequera, atravesé el hueco que separa ambos barrancos y, con gran peligro para mi integridad física ante el vértigo de la derriscadera, avancé sobre ella como pude, viendo como se desmoronaba hacia el lejano mar, y me interné en Ijuana.


Bajé como las cabras, saltando por las peñas, porque no hallé camino; y no sé si fue mayor mi asombro o el suyo al vislumbrarme: un individuo que, cañas al hombro, subía desde la pedregosa playa abierta en la desembocadura del barranco. No se podía creer que hubiera bajado por dónde lo hice, y mucho menos que hubiera atravesado el agujero de la derriscadera.

- ¡Madre del cielo! -dijo- !Un ángel te protege! 

Por aquel entonces, yo ya sabía muy bien que quien me protegía era un daemon, pero me abstuve de comentario alguno.


Lo acompañé hasta un cobertizo donde guardó las cañas (la pesca no había sido nada fructífera) y sentados al amparo de aquella solitaria construcción, Chus Ramón y yo, bebimos... agua, porque no había otra cosa, y charlamos largo y tendido. Me habló del Balayo, de Tachero, de Roque Bermejo... lugares que, en aquella época, yo aún desconocía, y que, con los años, iría descubriendo paso a paso.

A golpe del mediodía recogió sus escasos bártulos para regresar a Igueste de San Andrés, donde vivía, y decidí acompañarle. 

Ascendiendo por el cauce del barranco, pasamos al pie de un gran muro de piedra seca que conforma un bancal enorme, lo que me llevó a confirmar que, tal y como relata Isaac en "Conjuro en Ijuana", esta abrupta zona debió estar habitada en épocas pasadas.

Subiendo y bajando laderas cruzamos de un barranco a otro hasta alcanzar los altos que separan los de Zápata e Igueste, y desde allí descendimos por su zigzagueante vereda.


En uno de los pocos bares de la localidad (no sé si había tres) al que llegamos deshechos y deshidratados tras la penosa caminata a pleno sol, conocí a otros dos personajes: Roberto, un peninsular ya entrado en años que se había afincado allí  tiempo atrás y que poseía una pequeña casita (a la derecha en la siguiente fotografía) demasiado cerca del mar para mi gusto, e Isaac de Vega, con quién Chus Ramón mantenía muy buena amistad. Ésa fue la única vez que nos vimos y de la que guardo un recuerdo imborrable.

Roberto me preguntó si yo era del pueblo, y le contesté que no, que era de Santa Cruz; ante lo que, Isaac se apresuró a explicarme que sí, que yo era del pueblo, porque ellos, habitantes de aquel "cul de sac"* de la costa anaguense, seguían llamando así a la distante ciudad: "el pueblo". Me explicó también que el verdadero nombre de aquel caserío, hoy barrio capitalino, era Igueste de Puertecillo. Y me contó que, aunque vivía en La Laguna, en cuanto podía venía a refugiarse a este rincón mágico de Anaga. A pescar y a soñar.

Coincidí totalmente con él en su apreciación de que lo más hermoso, y tal vez lo más puro, que le restaba a la isla de Tenerife, era aquel reducto de bosque de laurisilva que recubría Anaga; sus impresionantes barrancos, el marco incomparable de sus costas y sus vistas espectaculares. Pero, sobre todo (y para eso es necesario patearla) sentir la sacudida de la energía telúrica, que te sube por las plantas de los pies y recarga  invisibles baterías.


(*) Fondo de saco (carretera sin salida)

Miguel Ángel G. Yanes