29/6/13

ASÍ TE MACHACAN LOS TACONES

Aquí les dejo un enlace al blog Imperdibles, en el que María Porcel, explica con todo lujo de detalles, los problemas que acarreará la edad a las adictas al tacón:

http://blogs.smoda.elpais.com/imperdibles/2013/06/asi-te-machacan-los-tacones/




Tómenlo en serio.

23/6/13

CUERADAS Y TOLLINAS

Afortunadamente, son palabras que la mayoría de los jóvenes ni siquiera habrán leído o escuchado con anterioridad, salvo dolorosas excepciones. Ambas vienen a significar, simple y llanamente, "palizas". Algo bastante común en épocas pasadas.


La primera de ellas: "cuerada", era una golpiza que se le daba a alguien, principalmente a los hijos desobedientes, con un objeto de cuero (de ahí el nombre), por lo común el cinturón paterno: gran generador de cintarazos. Aunque había padres (y madres) tan sumamente brutos que, no sólo los golpeaban con la propia correa... ¡sino hasta con la hebilla!. La poca cultura y su falta de educación, les llevaba a creer que la misma técnica empleada con las bestias, resultaría igual de eficaz para con los hijos.

De hecho, la palabra "cuerada" ha logrado subsistir en nuestro vocabulario, aunque nadie tienda a asociarla ya con cinturones de cuero. Es común escucharla en el ámbito futbolístico cuando se produce una tremenda goleada, formando parte de una frase hecha: "chiquita cuerada", como sinónimo de paliza.


La segunda palabra: "tollina", que también viene a significar lo mismo, tiene un origen más complejo. Al parecer procede de "tollir" (del latín "tollere": hacer perder el movimiento o "tullir") aunque a mí, de niño, se me antojaba que "tollina" debía de ser una paliza que te daban con un manojo de tollos, como los que mi abuela tenía siempre secándose al sol, que parecían látigos; y con los que, una vez troceados y desalados, preparaba un plato de lo más apetitoso: tollos en mojo.


A pesar de provenir de la salazón de una pequeña variedad de tiburón: el cazón; bien preparados, los tollos resultan una verdadera delicia de la cocina canaria, aunque no a todo el mundo le guste su sabor.

De todas formas, aquí les dejo unos cuantos sinónimos más, por si resulta que cueradas y tollinas tampoco son  palabras de su agrado:

Azotaina, zurra, tunda, somanta, felpa, vapuleo, soba, solfa, leña...

Miguel Ángel G. Yanes

21/6/13

LA PUERTA DE LA NOCHE (POEMA)

Fotografía de Gonzalo Bautista Photography and Art

Como un viejo dragón
junto a la mar dormita
Montaña Roja. Tiembla,
bajo mis pies, la piel
reseca de su espalda
cuando, descalzo, asciendo
purificado ya
por el Rito del Fuego
hacia la cima o frente
que la luna corona
esta mágica noche.

Sé que al alba el secreto
escondido en el seno
de las maternas aguas
se ofrecerá a los ojos
del dragón encantado,
y es por ello que aguardo
anhelante el tañido
primero de la aurora,
que desgarre los velos
de ese sagrado sueño
de mis antepasados.
Aún danzan ante mí
los flecos de la hoguera
en el centro geométrico
de la cal, y el destello
fúlgido de la espada
marcando el invisible
horizonte del sur.

Sobre su cráneo velo
sin más ropa o más luz
que el sesgo de la luna
cuando el silencio emite
su eterna letanía.

Al borde del azul,
el color rosa inflama
los femeninos pliegues
de la noche y se alza,
libre al fin, el misterio
remoto de las aguas...
un instante fugaz.

Tras el prodigio el sueño
vence mi cuerpo y caigo,
extasiado y exhausto,
sobre el hocico pétreo
de este antiguo guardián.

Ya le resbala el sol
hasta la cola. Espero
que su lengua de fuego
se dispare e inflame
mi corazón, si el cielo
no me permite hallar
otro camino y vuelvo,
desandando las lávicas
aristas de la vida,
de regreso al profano
y estruendoso fragor
de la rutina.

Miguel Ángel G. Yanes
En la noche del solsticio de verano
21-6-88

17/6/13

TITULARES DE PRENSA

Fíjense ustedes en el titular que presenta hoy, en portada, el periódico tinerfeño EL DÍA:

"Hospitales, lugares ideales para robar"



Supongo que llevará implícita una llamada de atención a las autoridades para que pongan coto a esos desmanes. Pero, léanlo con detenimiento y díganme:

¿En realidad qué da a entender el mensaje?

Porque, más que una llamada de alerta a la ciudadanía para que se ande con cuidadado en dichos centros, parece que les estuviera abriendo los ojos a los cacos, indicándoles dónde resulta más sencillo robar.

¡Por favor, señores de la prensa!... Cuiden un poquito los titulares.

Miguel Ángel G. Yanes

13/6/13

DORNAJO

"Dornajo" viene a ser un diminutivo de la palabra "duerna" (proveniente, tal vez, del celta durno: cierta medida de capacidad; y cuyo exacto significado, según el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española es:

Tronco hueco en forma de canal, cerrado por sus dos extremos, que sirve para dar de comer a los animales y para otros usos.


Aunque, también según el diccionario de la RAE, existe otra acepción de la palabra; es la de "artesa" (de origen incierto):

Cajón cuadrilongo, por lo común de madera, que por sus cuatro lados va angostando hacia el fondo. Sirve para amasar el pan y para otros usos.  


Pero es al primer significado al que quiero referirme. Traigo a colación la palabra "dornajo", por dos motivos:

Primero, porque el último que vi, hace ya tropecientos años, se hallaba en una propiedad abandona de la zona sureña de Taucho (Tenerife) justo en la linde misma del monte público, pintarrajeado de blanco por una compañía de operaciones especiales que, "jugando a la guerra", habían tomado aquel lugar al asalto, dejando la impronta de sus iniciales en la vetusta madera del dornajo. Hay que ver que cultura.


Y en segundo lugar, porque acudió a mi mente, una antigua anécdota que contaba mi abuelo Juan, en relación a otro de esos pesados troncos habilitados para la comida del ganado:

En cierta ocasión, dos luchadores de nuestro deporte vernáculo (la lucha canaria) se desplazaron desde el norte hasta el sur de la isla, con el único propósito de desafiar a un famoso luchador de la época, Pepe "El Niño de Adeje", al que, personalmente no conocían, pero del que habían oído hablar como un magnífico bregador.

Se presentaron en su domicilio, pero Pepe no estaba, sólo su hermana, una mujerona alta y fornida; así que decidieron esperarlo.


En un momento dado, la mujer les pidió ayuda para mover un dornajo que había en el patio. Y ellos, brutos pero caballerosos, intentaron hacerlo entre los dos, pero aquello pesaba tanto que no lograron moverlo ni un centímetro. Entonces ella, haciendo gala de un poderío físico incuestionable, rogándoles antes que se apartaran, levantó el dornajo por una punta y lo arrastró hasta colocarlo donde quería.

Se miraron asombrados el uno al otro y, sin mediar palabra, "cogieron carretera y manta" y desaparecieron.

Si la hermana tenía aquella fuerza... ¡¡¡¿Cómo sería él?!!!

Miguel Ángel G. Yanes

7/6/13

LA LIBERTAD SAGRADA (POEMA)


(A Loly Armas Donate)

A veces sabe a miel,
A limón, a vinagre…
Otras veces a acíbar,
Porque aquel viejo dios
De los umbrales puso
Una esencia divina
En nuestras bocas:
La libertad sagrada,
Mujer, de equivocarnos.

Miguel Ángel G. Yanes

1/6/13

JOYAS DE DISEÑO Y COMPLEMENTOS


Ahora que se han puesto de moda (jodidas modas) eso de llevar cucarachas enjoyadas encima como mascotas; al parecer, diseño de un "tostado" de nombre Jared Gold, he recordado el "razonamiento sobre la berenjena"*, al que tanto solía recurrir mi amigo Reyes (q.e.p.d.).


 ¡Y están vivas!

Me estoy planteando hacerle caso y convertirme en diseñador de joyas. Tengo pensado crear unos prendedores de cagajones de burro, mulo o caballo, que van a causar verdadera sensación, aunque podrían usarse también como colgantes, ya sea engarzados en plata, oro o platino.

Para las orejas necesito algo más ligero, tal vez excrementos de llama, alpaca o guanaco. Los de vicuña no; se me antojan demasiado pequeños para este menester. También pensé en las de camello o dromedario, pero me resultaron poco vistosos.

Excrementos de camello

Cagarrutas de cabras o de ovejas, e incluso de conejos, convenientemente enhebradas, darían mucho juego como collares o pulseras, intercalándolas con perlas, zafiros, esmeraldas o rubíes. Una pamela de bosta de vaca o buey, con plumas, tules y piedras semipreciosas, como amatistas, topacios u olivinas, tampoco estaría mal, aunque el proceso de secado tome largo tiempo, ya sea dejando la boñiga al sol u horneándola, para que no se despachurre sobre la cabeza. Posiblemente me criticarían por centrar mis diseños en el mundo de las féminas, pero es que las joyas tienen poca salida en el mercado masculino. Y en cuanto a los complementos: los de caballero serían de muy dificultosa elaboración, de hecho no hay heces tan compactas y maleables a la vez, que permitan confeccionar cinturones o corbatas de calidad.


Hay otro tipo de cagadas que tampoco valen. Por ejemplo, la mierda humana no sirve, ni la del cerdo, que es bastante parecida; aunque a la de perros y gatos, tal vez pudiera encontrarle alguna utilidad si consigo un efectivo sistema desodorizante, sobre todo para la de los felinos. Me dirán que todo esto es de lo más escatológico. Pero, viendo la aceptación que tienen otras muchas porquerías, creo que el éxito de esta colección está más que asegurado. Voy corriendo a patentar el invento, no sea que alguien se me adelante.

Oficina Española de Patentes y Marcas
 
(*) El amigo Reyes (un artista para todo tipo de manualidades) decía que para implantar una moda sólo era cuestión de atrevimiento. Nunca se aventuró a demostrar públicamente su teoría, pero aducía que si era capaz de salir a la calle con una berenjena en la cabeza, al día siguiente, al menos otra persona ya lo habría copiado, lo que, a la larga, en un movimiento "sostenuto e in crescendo", generaría moda.

Miguel Ángel G. Yanes