20/4/17

MIGUEL HERNÁNDEZ SIN IVA

Íñigo Méndez de Vigo, ministro de Educación, Cultura y Deporte

Hace unos días el ministro de Cultura, Iñigo Méndez de Vigo, dejó escrito en el diario El Mundo un homenaje a Miguel Hernández donde hablaba, mayormente, del mundo interior del poeta. El mundo interior es un habitáculo muy estudiado en los poetas, porque el exterior suele estar lleno de facturas sin pagar, niños con mocos, editores chungos, botellas vacías de coñac, órdenes de desahucio e incluso cartas de la Seguridad Social. En el mundo exterior de Miguel Hernández, además, había picotazos de bala, generales genocidas, pueblos pasados a cuchillo, una familia muerta de hambre y un cierto olor a cebolla. Murió en una cárcel de Alicante, enfermo de tuberculosis, con 31 años, y es curioso que el ministro no haya dedicado una sola alusión a la sentencia que nos arrebató, en plena juventud, a uno de los poetas mayores de nuestra historia. Este lapsus ministerial es comprensible: también en algunos libros de texto se dice que Lorca murió cerca de su pueblo y que Machado se fue a Francia de vacaciones con su familia. Supongo que de Hernández dirán que fumaba demasiado.

  Miguel Hernández a los 23 años

En cualquier caso tiene mucho mérito que el ministro se haya acordado del aniversario de Miguel Hernández, aunque pase por alto pequeños detalles de su biografía como la miseria, la cárcel y una condena a muerte que le conmutaron por treinta años de prisión gracias a la generosidad del Caudillo, que también era muy fan. No sabíamos que Iñigo Méndez de Vigo, un aristócrata con varios títulos nobiliarios, tuviese la costumbre de leer y menos aun de leer al más proletario y pobre de los poetas, un pastor de cabras que aprendió a puro huevo a tallar sonetos gongorinos. No hay que olvidar que una de las propuestas de futuro del ministro para la nueva legislatura -aparte de que el futuro está en las páginas web– es la creación del Archivo Histórico de la Nobleza. Así las marquesas podrán comprobar sus marquesados y los poetas pobres descubrir que siguen siendo nadie. Parece rara esa repentina afición por la literatura porque casi lo primero que hizo Méndez de Vigo después de jurar el cargo fue descolgar el retrato de Unamuno pintado por Solana de su despacho en el ministerio.

Miguel de Unamuno

Está muy bien que el ministro se ciña al mundo interior de los poetas, porque el exterior a nadie le importa un bledo y menos aún si el exterior es un balcón con barrotes a la calle. A los poetas españoles las cárceles les sienta como un guante: en una escribió Hernández"las nanas de la cebolla" y en otra se le ocurrió a Cervantes el germen del Quijote. De qué modo sobreviva un poeta, de dónde saque para comer y cómo se las apañe es cosa suya siempre y cuando entregue sus versos a la posteridad y pague sus impuestos religiosamente. Bueno, religiosamente no, que la iglesia está exenta en estas enojosas cuestiones. La otra noche me tropecé con mi amigo Javier Reverte y apenas pudimos saludarnos. Anda Javier preocupado desde que un día recibió una notificación de la Seguridad Social diciendo que debía devolver la pensión de los últimos cuatro años debido a la manía que tiene de seguir escribiendo y publicando. Aquí preferimos jubilar a los escritores del todo, unas veces a tiros, otras en prisión, otras mediante una carta de la Seguridad Social. Todo sea por el mundo interior.

Miguel de Cervantes

FUENTE: publico.es
Punto de fisión
David Torres
31/03/2017



¿Vieron?... Se le colaron de rondón dos escritores más al amigo David para formar un trío homónimo de verdaderos baluartes de la literatura universal.

17/4/17

DENSA NIEBLA CUBRE SANTA CRUZ DE TENERIFE


Con los años que tengo (61 ya) solo recuerdo haber observado este curioso fenómeno meteorológico en tres ocasiones: la primera fue en los años 80. Vivía en ese época en el municipio norteño de La Matanza, por lo que, a diario, debía madrugar para desplazarme a Santa Cruz, donde se hallaba mi lugar de trabajo.

Esa mañana (como muchas) un monumental atasco, no se si provocado por algún accidente, colapsaba la autopista del norte, así que, en cuanto pude, tome un desvío para incorporarme a la carretera general y descender por ella hacia la capital.


Bajando por la Cuesta de Piedra, la imagen que contemplé me dejó extasiado, hasta tal punto que reduje la marcha al mínimo para disfrutar de aquel extraño espectáculo: una densa niebla había engullido la ciudad, de la que sólo sobresalían los edificios más altos y alguna que otra torre, parecía un imagen sacada de alguna pelicula londinense.

El fenómeno en si resulta efímero, ya que, con los primeros rayos de sol, la niebla se disipa fugazmente. Por ello, la gente que no suele madrugar nunca lo ha contemplado en directo. Les seguro que es algo sorprendente, una auténtica gozada.


Al parecer, este extraño efecto se produce por la fusión del calor, la calima y la humedad, lo que provoca que esta última, situada en cotas bajas sea comprimida por una capa seca, producto de la propia calima, lo que provoca que la humedad no consiga disiparse, haciéndose bastante visible. Es condición "sine qua non" la total ausencia de viento.

Miguel Ángel G. Yanes

13/4/17

ISRAEL CONDENA TAMBIÉN A LOS POETAS

La policía arrestó a la artista palestina Dareen Tatour, de 34 años, por un poema subido a Youtube y dos entradas publicadas en Facebook. Se enfrenta a ocho años de prisión.

Cartel de apoyo a la poeta Dareen Tatour.
Jewish voices for peace

Ha pasado casi un año y medio desde que la poeta palestina Dareen Tatour fuera arrestada por escribir un poema. Desde entonces ha estado encerrada durante meses en diferentes cárceles y medio año bajo arresto domiciliario en la ciudad de Kiryat Ono, cerca de Tel Aviv. Ahora que su juicio está llegando a su fin, Tatour permanece en arresto domiciliario en su pueblo natal de Reineh, cerca de Nazaret.

La policía de Israel arrestó a Tatour, de 34 años, el 11 de octubre de 2015 por un poema, subido a Youtube, y dos entradas publicadas en Facebook durante el apogeo de la ola de violencia que tuvo lugar a finales de 2015. Se le acusó de apología de la violencia y asociación con una organización terrorista: todo por un poema.


La acusación principal se basaba en un poema que supuestamente había publicado en YouTube con el título: Qawem ya sha’abi, qawemhum (Resiste pueblo mío, resístelos). Otro de los cargos principales está relacionado con una noticia que Tatour citó en su página de Facebook: “El movimiento de la yihad islámica hace un llamamiento a continuar con la intifada por toda Cisjordania…”. La misma publicación pedía una “intifada integral”.

La acusación concluyó su alegato en septiembre del año pasado. Su objetivo principal fue demostrar que la cuenta de Facebook de Tatour realmente le pertenecía a ella y que había sido ella quien había publicado el poema y los dos estados de Facebook.


Tatour declaró en noviembre ante el juez y admitió haber escrito las entradas. Explicó que su intención era protestar por la ocupación, denunciar los crímenes que el ejército israelí y los colonos habían cometido contra los palestinos. Añadió además que la traducción de la policía tergiversaba sus textos. Durante tres largos días de contrainterrogatorio, la fiscal Alina Hardak frió a preguntas a Tatour para conseguir que reconociera su “apoyo al terrorismo”, pero no tuvo éxito.

¿Deberían los poetas ser arrestados?

Gaby Lasky

El domingo 19 de marzo, los abogados de Tatour, Gaby Lasky y Nery Ramati, llamaron a dos testigos expertos para declarar ante el juez Adi Bambiliya-Einstein en el juzgado de instrucción de Nazaret.

El primer testigo era el profesor Nissim Calderon, un experto en literatura hebrea. Calderon, que sostuvo que existen normas especiales que regulan la forma en que se expresan los poetas, describió una larga tradición de poetas que han usado palabras muy duras para oponerse a la opresión o la injusticia, en algunos casos incluso haciendo un llamamiento a realizar actos violentos. Ninguno de estos poetas, afirmó Calderon, fueron procesados. Ni siquiera por regímenes tan opresores como el del zar de Rusia o el Mandato Británico de Palestina.

Nissim Calderon

Para demostrarlo, Calderon eligió a tres de los poetas hebreos más importantes, de los que aportó ejemplos concretos de sus textos subversivos. Citó a Hayim Nachman Bialik, uno de los pioneros de la poesía hebrea moderna, que escribió: “Con furiosa crueldad / Beberemos tu sangre sin piedad”. Calderón nombró  también al poeta Shaul Tchernichovsky: “Dadme mi espada, no la devolveré a su vaina / ¿Qué suscitan mis labios? Quiero batallas”. A pesar de las llamadas evidentes a la violencia de estos destacados poetas judíos, la policía secreta antisemita del zar ni los arrestó ni los procesó.

El tercer ejemplo que citó Calderon fue el del poeta sionista de derechas Uri Zvi Greenberg, quien incitó abiertamente a la violencia y fue miembro de Brit HaBirionim (La alianza de los matones), una organización sionista que resistió a la ocupación británica con violencia. Nunca fue castigado por sus poemas.

Uri Zvi Greenberg

Cuando la acusación dio a entender que Greenberg no fue arrestado por su poesía porque el Mandato Británico no perseguía a los instigadores, Calderon respondió con el ejemplo de su tío, desterrado de Palestina por apoyar la inmigración ilegal judía. Cuando la fiscal sugirió que los poetas no deberían ser inmunes a la acción legal en épocas de conflicto, Calderón mantuvo que los británicos no procesaron a Greenberg ni siquiera cuando hizo un llamamiento a resistirse a su dominio.

¿Qué quería decir la poeta?


Tanto la acusación como el juez se dieron cuenta de que tenían un problema con la traducción que la policía había hecho del poema de Tatour. El oficial que la había realizado no era ningún especialista en traducción. Al ser preguntado en una declaración anterior sobre el motivo de su elección para traducir el poema, el agente respondió que había estudiado literatura árabe en el instituto y que sentía un gran afecto por el idioma.

Durante la declaración de Tatour, la fiscal quiso que ella ofreciera su propia traducción en hebreo del poema. La poeta se negó, alegando que no hablaba hebreo lo suficientemente bien como para traducir poesía. Luego, la fiscal quiso que ella leyera el poema en árabe para que el intérprete judicial lo tradujera y que las palabras atribuidas así a ella se incluyeran en el acta. Tatour se negó.


Quizá la fiscal sintió un cierto alivio cuando la defensa aportó su propia traducción en hebreo del poema, realizada por el doctor Yoni Mendel, un traductor literario con experiencia y un experto arabista. Pero su traducción era considerablemente diferente a la que figuraba en la acusación. Mendel ofreció además su testimonio como experto y afirmó que la traducción de la policía había tergiversado el texto de forma deliberada y sistemática para hacerlo parecer extremista y violento.

La contradicción más evidente entre las dos traducciones se halla en estas líneas: “No temas las lenguas del tanque Merkava \ La verdad de tu corazón es más fuerte \ Mientras seas rebelde en un territorio \ Que vivió las razias pero no estaba agotado”. El policía tradujo los dos últimos versos como “Mientras resistas en un territorio \ Larga vida a la gazawat y no se cansará”.

Yoni Mendel

El oficial omitió traducir la palabra gazawat, probablemente porque no pudo encontrar un equivalente apropiado en hebreo. En su testimonio, Mendel explicó que esta palabra era usada por las tribus árabes durante la Jahiliyah --el nombre que los musulmanes dan al período anterior al surgimiento del Islam-- para describir los ataques a las tribus que buscaban robarles o esclavizar a las mujeres. Tatour utiliza claramente estas líneas para referirse a las razias a las que están sometidos los palestinos. La traducción de la policía conseguía, de alguna manera, transformar a la víctima en agresor.

¿Quiénes son los mártires?


De manera incisiva, casi todo el énfasis en la traducción (y gran parte del contrainterrogatorio) se puso en la frase: “Sigue el convoy de mártires”. El traductor de la policía no tradujo al hebreo la palabra árabe para mártir, shuhadaa, sino que más bien la ajustó gramaticalmente en hebreo y la convirtió en shahidim, una transliteración israelí que, para la mayor parte de los israelíes, evoca una imagen de palestinos que son asesinados tras atacar a israelíes. Mendel explicó y demostró que, cuando se hace una transliteración de los términos árabes en lugar de una traducción, se neutraliza su significado original y la empatía que subyace en ellos. Al divorciarse de su contexto original, palabras árabes como shahid o intifada adquieren en hebreo un significado nuevo y amenazador.

Mendel explicó también que para el público palestino árabe, la palabra shuhadaa hace referencia a todas las víctimas de la ocupación, la mayoría de las cuales no han estado activamente involucrada en la resistencia. En el contexto preciso del poema de Tatour, Mendel apoyó su interpretación en que el texto  hacía referencia a tres mártires en concreto: Muhammad Abu Khdeir, de 16 años de edad, secuestrado y quemado vivo por judíos israelíes; Ali Dawabsheh, un bebé palestino quemado vivo junto al resto de su familia en su casa de Cisjordania; y Hadeel Al-Hashlamon, a quien el ejército disparó y asesinó en un puesto de control de Hebrón.

Ali Dawabsheh

La fiscal intentó demostrar que Tatour no se estaba refiriendo a estos palestinos asesinados, puesto que nadie quiere que le asesinen. Mendel tuvo que explicar entonces que el llamamiento a “seguir a los mártires” no significa albergar un deseo de morir, sino que más bien se refiere a un concepto más general de adherencia al legado palestino, lo que incluye apoyar a las familias desoladas, no dejar nunca de luchar y negarse a aceptar soluciones que nieguen los derechos humanos y nacionales de Palestina.

Tatour se ha convertido en un símbolo de la persecución israelí contra la expresión política de los palestinos, sobre todo en los medios sociales. Muchos poetas, escritores, intelectuales y activistas, tanto en el país como en el extranjero, le han expresado su solidaridad, y han hecho un llamamiento a que sea liberada inmediatamente y a que se retiren los cargos contra ella.

El hecho de que intelectuales destacados como Calderon y Mendel acudieran de manera voluntaria a prestar declaración durante el agotador contrainterrogatorio --Mendel fue achicharrado durante cinco horas-- es un magnífico ejemplo del alcance que este juicio ha tenido entre el público progresista. Los defensores de la libertad de expresión y de las artes han comenzado a recaudar dinero para ayudar con las costas legales de Tatour.

El último testigo del juicio a Tatour acudirá el 28 de marzo, y seguramente este sea el último día de la audiencia antes de la lectura del veredicto unos meses más tarde. Tatour se enfrenta a ocho años de prisión. La apelación de una o ambas partes es bastante probable debido a la resonancia del caso. Mientras tanto, Tatour sigue bajo arresto domiciliario y podría estar detenida otros dos años antes de que el tribunal decida cuál es el significado de su poema.

Dareen Tatour

Autor: Yoav Haifawi (está cubriendo el juicio a Dareen Tatour en su blog, Free Haifa.)
Traducción de Álvaro San José.
Este texto se publicó originalmente en +972.

Sin llegar a esos graves extremos, a mí me ha ocurrido algo similar con un poema escrito en 2011, cuyo título "Un lobo solitario" en clara referencia a un espíritu libre, a un ciudadano cualquiera que, más allá de normas sociales, políticas o religiosas, deambula entre los suyos sin que nadie repare en él. Pues resulta que algunos se han empeñado en identificarlo con otro lobo: el terrorista solitario que aguarda la oportunidad de sembrar destrucción y muerte a su alrededor. Y es entonces cuando la impotencia te puede; no te queda otra que morderte los labios y callar porque, en el fondo, has lanzado una flecha y cada cual interpreta su vuelo a su modo y manera.

De todas formas, la Poesía es un herramienta poderosísima. Ya lo dejó claro Gabriel Celaya con aquel verso suyo:

"La Poesía es un arma cargada de futuro" 

7/4/17

ESPEJO Y TIEMPO (POEMA)


El silencio es la luna de un espejo;
El sonido, por contra, sus pedazos
Cuando de pronto caen de un golpe dado
Y sus añicos se esparcen por el suelo
Como un veloz repique de campanas.

Hay una magia extraña en su tañido:
Una escueta secuencia que acelera
Los ritmos de la vida unos instantes,
Para romper los velos que recubren
Ese eterno secreto que los hombres
Hemos llamado tiempo, y que los dioses,
Ago más sabios que nosotros dieron
En ponerle por nombre eternidad.

Porque no pasa el tiempo, queda
Inmutable y eterno. Solo fluye
Para nuestros sentidos que no entienden
 Que somos los humanos, criaturas efímeras,
Quienes, fugazmente, flotamos sobre él.

Miguel Ángel G. Yanes

31/3/17

"CIUDAD DE ÁNGELES"

Grupo de ángeles cargándose de energía al amanecer

Fotograma de la película "City of angels" rodada en 1998; protagonizada por Nicolas Cage y Meg Ryan y dirigida por Brad Silberling.

Sin llegar a ser una gran película, merece la pena verla. Inténtelo. No se arrepentirán.

Miguel Ángel G. Yanes


21/3/17

DIÁLOGO CONTRAPUESTO

 

Cierta conversación, acaecida años ha, entre un exseminarista católico y un anarquista convencido, derivó, como era previsible, hacia el ámbito de lo religioso.

J.A.: "Jesucristo instauró los sacramentos"

M.A.: "Mira, J.A., no me jodas; las ruedas de molino están pasadas de moda. 

Yo no soy uno de esos toletes que todo se lo creen. Sé, a ciencia cierta, que fue Pablo de Tarso, coetáneo de Jesús de Nazaret, pero que no llegó a conocerlo personalmente, quien  inventó el cristianismo.

 La conversión de Pablo

Entretanto Saulo, respirando todavía amenazas y muertes contra los  discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote, y le pidió cartas  para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores  del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén.  Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente  le rodeó una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le  decía: 

«Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» El respondió: «¿Quién  eres, Señor?» Y él: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate,  entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer». Los hombres que  iban con él se habían detenido mudos de espanto; oían la voz, pero no  veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos  abiertos, no veía nada. Le llevaron de la mano y le hicieron entrar en  Damasco. Pasó tres días sin ver, sin comer y sin beber.

Después del suceso vivido por Pablo en el camino de Damasco, Ananías lo curó de su ceguera imponiéndole las manos. Pablo fue bautizado y permaneció en Damasco «durante algunos días» 


 

M.A.: Amigo, estoy convencido de  que aquel judío llamado Jesús no pretendía fundar ninguna iglesia, pero  "ellos", los controladores, los listos de turno, los mismos a los que él pretendía combatir: los que lograron que fuera torturado y crucificado vieron, con  posterioridad, el tremendo negocio que sería manipular su palabra, y  el poder omnímodo que les daría sobre la conciencia de los ciudadanos autotitularse servidores de la divinidad para, cambiando de "vestiduras" (talares siempre), ejercer un radiante y nuevo ministerio para gloria y loor... ¡de los de siempre! Y así llevan  dos mil años llevándonos al huerto. Y es que la clave de todas las  religiones está encerrada en estas cuatro letras:

 OBDC:
"Ten fé. No hagas caso a lo que te dicta la razón,
sino a la palabra de dios".

Ésa es la divina máxima con la que, los "sagrados pastores", haciendo de voceros celestes, transmiten la palabra de "dios" y apacientan sus rebaños.


Desde la década de 1950 se presentaron trabajos científicos que sugirieron la presunta epilepsia de Pablo de Tarso, y se postuló que su visión y experiencias extáticas pudieron ser manifestaciones de epilepsia del lóbulo temporal. También se propuso un escotoma  central como dolencia de Pablo, y que esa condición podría haber sido  causada por retinitis solar en el camino de Jerusalén a Damasco.

El historiador Alan Bullock sugirió hasta seis posibles causas de la ceguera de Pablo en el  camino a Damasco: oclusión de la arteria vertebrobasilar, contusión  occipital, hemorragia vítrea secundaria/desgarro de retina, lesión  causada por un rayo, intoxicación por Digitalis, o ulceraciones (quemaduras) de la córnea. Con todo, el estado de salud física de Pablo de Tarso permanece desconocido.

Pablo de Tarso comenzó su ministerio en Damasco y Arabia (Gálatas 1:17), nombre con el cual se hacía referencia al reino nabateo. Fue perseguido por el etnarca Aretas IV (2Corintios 11:32), hecho que se suele datar de los años 38-39, o eventualmente de antes del año 36.

Pablo huyó a Jerusalén donde, según Gálatas 1:18-19, visitó y conversó con Pedro y con Santiago. Según Hechos 9:26-28, fue Bernabé  quien lo llevó ante los apóstoles. Podría interpretarse que fue  entonces cuando le transmitieron a Pablo lo que más tarde mencionó en  sus cartas haber recibido por tradición sobre Jesús (1Corintios 11:23; 1Corintios 15:3). La estancia en Jerusalén fue breve: se habría visto obligado a huir de Jerusalén para escapar de los judíos de habla griega. Fue conducido a Cesarea Marítima y enviado a refugiarse en Tarso de Cilicia (Hechos 9:29-30). Raymond Brown señala que no se conoce con exactitud cuanto tiempo permaneció allí, pero pudieron ser varios años.

Bernabé acudió a Tarso y fue con Pablo a Antioquía,  donde surgió por primera vez la denominación de «cristianos» para los  discípulos de Jesús. Pablo habría pasado un año evangelizando allí,  antes de ser enviado a Jerusalén con ayuda para aquellos que sufrían  hambruna (Hechos 11:25-30). A partir de ahí, Antioquía sería el centro de los cristianos convertidos desde el paganismo.

Wikipedia - La enciclopedia libre


M.A.: Hubo una frase que, siendo joven, cuando aún creía en zarandajas, logró abrirme los ojos de repente:

"El señor es mi pastor"

- ¡Coño!  Grité para mis adentros en mitad de la misa... ¡No quiero ser una oveja!


J.A.: ¡Tú lo que eres es un hereje!

M.A.: Y a mucha honra.

Miguel Ángel G. Yanes

13/3/17

"LA POESÍA ES LA MADRE DE LA LITERATURA"

Navona recupera ‘Toda la noche oyeron pasar pájaros’, el premio Ateneo de José Manuel Caballero Bonald, a quien entrevistamos

José Manuel Caballero Bonald

Con un inteligente prólogo de Juan Cruz, fechado hace tres meses, reaparece la excelente novela de José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1926) Toda la noche oyeron pasar pájaros (volumen de tapa dura, de un azul deslavazado, en la colección Los ineludibles de la editorial Navona). Creo que en esta novela de 1981, premio Ateneo de Sevilla, es donde el autor se bate el cobre con toda la literatura: memoria y lenguaje. Así pues, poco se puede decir de ella que no se haya escrito por activa y por pasiva, y poco más se puede decir del escritor que no sepamos ya. Merecedor como es del premio Nobel de Literatura.

Esta es una novela, la tercera de su haber, que se inicia con la llegada a un puerto del sur de España de los Leiston, familia inglesa dedicada al negocio marítimo. En sus más de 470 páginas se da cuenta de la vida y milagros de varias familias, con sus respectivos personajes, para las que, si bien respiran mar, todo a su alrededor se vuelve asfixiante, de una densidad tal que ni el aceite. No existiendo un personaje principal, pues todos lo son en un logrado equilibrio a la hora de aportar su parecer sobre la realidad que les circunda. Por eso, la parte más importante es la del lector, pues con esas piezas debe construir el puzle de esa realidad de posguerra española. La realidad, que no deja de ser palabra inventada, domina todo el escenario de ese pequeño teatro portuario. Sabiendo que “la verdad procrea siempre otras verdades igualmente contradictorias”.

La novela, en esta edición, está organizada en tres partes de siete, seis y ocho capítulos respectivamente, y en ellas se desarrollan varias sagas familiares como las de la ya citada o la familia Benijalea, con la participación estelar de otros como los Lacavallería, Casalajunta o Anafre y Gazul, con mamá Paulina a la cabeza; también David, Lorenzo, Estefanía, Mojarrita, Nieves, Antonia, Sagrario, Natalia y Miss Bárbara o Marquitos, sin ir más lejos. O sea, unas familias, cual grupo social, que conforman el encofrado novelístico, con un narrador todopoderoso, que en tercera persona relata los hechos, y con unos personajes a los que deja hablar; y, unas veces directamente y otras indirectamente, los pergeña y hasta devela sus más ocultas intimidades, pues “cada uno es también otro distinto”.

Reconozco que no soy seguidor del vizconde de Bonald como el obispo Kilmuir, pero sí lector de Caballero Bonald. Pues en la aparente sencillez del relato existen diversas lecturas posibles, que necesitan de la complicidad del lector. Y aún diría más, es una novela que ha pasado y con nota de sobresaliente la prueba del tiempo, pues son ni más ni menos que 36 años y mantiene su vigencia, como podrán comprobar si leen esta excelente obra de un grande de los escritores en lengua española.

Y J.M. Caballero Bonald ha tenido la amabilidad de contestar a Librújula las preguntas surgidas al hilo de esta nueva lectura de Toda la noche oyeron pasar pájaros.

¿La reedición de esta novela, en la era digital, llega al lector con un delincuente sigilo, como Lorenzo abrió la cancela para salir a la calle?

Bueno, es una edición especial, una especie de regalo de cumpleaños del editor Pere Sureda. Más que con sigilo, yo pienso que aparece con una cierta condición de resucitada. Me gusta esa imagen de novela resucitada. A ver cómo se porta.

¿Usted tiene la culpable sospecha de que todos sus recuerdos son erróneos, como David?

No es que tenga la sospecha, es que estoy seguro de que nada de lo que recuerdo ha sucedido de verdad, o ha sucedido como lo recuerdo. Bueno, quizá sea un poco exagerado afirmar eso, pero de lo que no tengo dudas es de que en el fondo de la memoria hay un intruso que no dice nunca la verdad, que trata de engañarte. No hace mucho dije en un poema: “Evocar lo vivido equivale a inventarlo”. Pues eso.       

¿Habrá quien vea poesía en la belleza trágica de esa realidad oculta que expone su novela?


Ojalá ocurra algo así en el entramado de la novela. Pienso que la poesía es la madre primera de la literatura y la ausencia de ese nutriente poético produce una especie de sequedad en la prosa narrativa. Por supuesto que no me refiero a la poesía en un sentido simple, convencional, sino en la significación desconocida de las palabras, en el secreto flujo verbal que alimenta lo que se entiende por sugestión literaria.

Por cierto, una imagen poética se hace título de su novela: si la poesía es metáfora, ¿de qué es metáfora el poeta?

Pues ni idea… Pongamos que una metáfora o una alegoría que puede asociarse al poeta es la del perdido en un laberinto que encuentra de pronto la salida. Algo así.

¿Poesía y denuncia social pueden ir de la mano?

Pueden ir, pero solo en el caso de que esa denuncia social esté contenida, integrada en la materia expresiva del poema. Ya se sabe que la poesía no depende de ningún argumento previo, no tiene por qué contar historias, sino intentar descifrar ideas.

¿Del poeta a los dioses hay un verso?


Vamos a ver… La verdadera poesía, es decir, la única posible, tiene también, como el Torá de los cabalistas, un sentido oculto. Llegar a interpretarlo supone la iluminación. ¿Puede andar por ahí el verso que hay entre el poeta y los dioses?

¿En poesía y en Argónida es importante la generosidad?

No veo por ninguna parte qué importancia puede tener la generosidad en la poesía, no me parece que ese sea un buen término de comparación. En el caso de Argónida es distinto. Argónida puede ser el equivalente de la naturaleza concebida como sustitución del edén. Y ahí siempre se filtra una cierta clase de generosidad.

¿Sabe cuánto vale cenar con un poeta?      

Hay poetas que prefieren la cocina tradicional y otros que optan por las bagatelas de esa cocina de laboratorio tan en boga. Yo me quedo sin duda con los primeros, que son los que coinciden con mis gustos gastronómicos y con los que se puede prolongar adecuadamente la sobremesa. En cuanto a la cuenta, como dicen en el Caribe, lo más seguro es quién sabe.

¡Gracias por escribir, maestro!


FUENTE: librujula.com
Texto: Enrique Villagrasa
Fotografía: Elena Blanco

11/3/17

PALABREJAS EXTRAÑAS


No sé si a ustedes les ocurrirá lo mismo, pero en ocasiones me encuentro con palabrejas extrañas que no  tengo claro lo que significan. A veces son términos médicos o tecnológicos, unos relativamente comprensibles y otros indescifrables para mí; tal vez sea porque estoy demasiado anticuado y sin posibilidad de que mi sesera se actualice a una versión moderna. Que le vamos a hacer. 

 

Ayer, sin ir más lejos, mientras conducía, escuchaba un programa radiofónico de divulgación sanitaria en el que oí decir: "tendinopatía rotuliana", "rinitis vasomotora" y "ependimoblastoma". Bueno, de las dos primeras tuve claro que una acepción designaba problemas de tendones de la rodilla y la segunda una afección de las fosas nasales, pero lo de "ependimoblastoma", a pesar de que "blastoma" me sonó a algo cancerígeno, me dejó fuera de juego; así que, al llegar a casa, no me quedó otra que recurrir a un diccionario especializado que pudiera ilustrarme:

Ependimoblastoma.- Tumor neuroectodérmico primitivo supratentorial (PNETs) Tumor maligno de estirpe embrionario (https://www.aecc.es)


Y entonces tropecé con otras dos palabrejas: "neuroectodérmico" y "supratentorial", y me dije:

- Zapatero a tu zapato.

Porque si seguía tirando de aquella hebra, corría peligro de que las pocas neuronas que me quedan se enredaran en ella para siempre.


Lo curioso del asunto fue que, esa misma tarde, en un concurso televisivo (de los pocos de tipo cultural que en este país existen) alguién apostilló en un momento dado:

- Te voy a dar dos ósculos y un amplexo.


Sabía que "ósculos" eran besos, pero (reconociendo públicamente mi ignorancia) jamás había oído lo de "amplexo", aunque el significado de la frase dejara claro que debía tratarse de un abrazo. Así que, "vuelta la burra al trigo", tiré del diccionario de la RAE para enterarme con detalle de que...

amplexo
Del latín amplexus.
Poéticamente. abrazo.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Miguel Ángel G. Yanes

8/3/17

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Diez escritoras silenciadas por la historia 

Siempre a la sombra de los literatos, su legado cayó en el olvido o fue tímidamente reivindicado a lo largo de los años.

Cecilia Böhl (1796-1877)
Fernán Caballero

Pionera en nuestro país, tuvo claro que si quería hacer carrera literaria en la España de mediados del ochocientos, no podía hacerlo con un nombre de pila que sonaba casi a provocación; Cecilia Böhl de Faber y Larrea. Es por ello que decidió cambiárselo por el varonil seudónimo de Fernán Caballero, nombre con el que se daría a conocer en la época.

Hija del cónsul Juan Nicolás Böhl de Faber  y de la también escritora Frasquita Larrea, los críticos sitúan la obra  de Cecilia Böhl —y en concreto la novela La Gaviota (1849)— como precursora de la novela realista española. Le seguirían otras obras como La familia Alardea, Una en otra, Elia y Clemencia. Pero fue su obra La farisea, publicada en 1963, la que se hizo con el beneplácito del gran público.

Caterina Albert (1869-1966)
Víctor Catalá

Las furibundas críticas que recibió la obra teatral La infanticida,  fechada en 1898 y escrita por una jovencísima narradora catalana  llamada Caterina Albert, hicieron que ésta se decidiera por ocultar su  verdadera identidad para evitar así la reprobación profundamente sexista  que sufrió con su estreno literario.

La autora —ya como Víctor Català— pudo desarrollar una fructífera carrera narrativa que alcanza su cénit con Solitud,  texto que se enmarca dentro del modernismo. Locura, violencia y destino  configuran el universo narrativo de una escritora que rompió moldes y  escandalizó a la burguesía catalana de la época. El veredicto estaba  claro: una mujer no podía escribir con el desparpajo y la fuerza  expresiva con que lo hacía Caterina Albert.

Colette (1873-1954)
La inefable Colette 

Nacida Sidonie Gabrielle Colette, contrajo  matrimonio con el escritor parisino Henry Gauthier Villars, quien,  consciente de la capacidad literaria de su joven esposa, tuvo a bien  publicar bajo su nombre una serie llamada Claudine, basada  en los recuerdos que esta tenía de su niñez y adolescencia. El éxito  fue tal que superó incluso las expectativas de Gauthier, convirtiéndose  en un auténtico fenómeno literario. Las continuas infidelidades de  Gauthier hicieron que Colette se replanteara su matrimonio,  desarrollando posteriormente una fructífera carrera como escritora,  crítica teatral e incluso llegó a hacer sus pinitos en el music-hall.

Mary MacLane (1881-1929)
Mary Maclane

Pese a que en su día contó con un moderado  éxito, lo cierto es que la historia no ha hecho justicia con la joven  Mary MacLane. Con un estilo transgresor y confesional que adelantó a  escritoras de la talla de Virginia Woolf o Clarice Lispector, esta  canadiense de finales del siglo XIX se sacó de la manga con tan solo 19  años un dietario que más parece un tratado de irreverencia e indignación  para con el provincianismo de la época.

El artefacto, retitulado en su día con un modoso La historia de Mary MacLane —el original llevaba uno algo más urgente: Deseo que venga el diablo—,  encuentra sus lazos literarios en gente como Whitman, Rimbaud o Sylvia  Plath, y ofrece líneas memorables como: "No son las muertes, los  asesinatos, los ardides ni las guerras los que hacen de la vida una  tragedia —confiesa en una de sus anotaciones—. Es la Nada lo que la hace  tragedia. Es día tras día, año tras año, y la Nada".

Concha Méndez (1898-1986)

Empezó a escribir versos bajo la  influencia de Lorca y Alberti. Tras su largo noviazgo con Luis Buñuel,  Concha Méndez comenzó una fructífera labor como colaboradora en publicaciones  de la época como La Gaceta Literaria, Hèlix o Parábola. La  trayectoria de Méndez siempre se caracterizó por un anhelo de  independencia y de libertad que le llevó a vivir en Londres, Montevideo y  Buenos Aires. Cultivó la poesía pero siempre a la sombra de sus  mentores –los ya mencionados Lorca y Alberti– y a medio camino entre la  herencia clásica y la vanguardia del momento. Son de esta etapa sus  primeros poemarios publicados; Inquietudes (1926), Surtidor (1928) y Canciones de mar y tierra  (1930). En ellos, Méndez convierte en materia poética una realidad  vital que experimentó de forma intensa. 

Supo como pocas plasmar la  alegría y el vitalismo propio de los felices años veinte, pero también  hubo de enfrentarse al fatalismo de la guerra, el exilio e incluso a la  muerte de un hijo. De esa época son Vida a vida (1932), Niño y sombras (1936) y Lluvias enlazadas,  tres poemarios en los que se despoja del vanguardismo que le vio nacer  como poetisa, y dan paso a una voz depurada y personal, una voz  confesional en la que el dramatismo y la autenticidad se imponen a los  experimentos iniciales.

Luisa Carnés (1905-1964)
Luisa Carnés, la feminista olvidada y silenciada de la generación del 27

A Luisa Carnés no se le caían los  anillos. Escritora autodidacta, hizo las veces de periodista, camarera y  sombrerera en el taller de su tía. Nacida en 1905 en el seno de una  familia de clase obrera de Madrid, las duras condiciones de vida durante  su infancia le servirían de inspiración posteriormente en su carrera  literaria. Calles mugrientas llenas de miseria preludio de un siglo que  se adivinaba agitado. De ahí surge la pluma afilada y aguda de Carnés,  una voz que nunca encajó en el mundillo literario de la época y que  injustamente terminó siendo engullida por esa máquina de olvido que fue  la Guerra Civil.

Así, pese a que en su día fue reconocida  como una de las más prometedoras narradoras de nuestro país, tuvieron  que pasar más de 60 años para que el historiador Antonio Plaza  desempolvara parte de la obra de Carnés. Una trayectoria literaria que  comenzó en 1927 con Peregrinos de Calvario, un libro de relatos que daría paso dos años más tarde a Natacha, donde testimonia la dura vida de una empleada en un taller textil. La editorial Hoja de Lata rescató recientemente Tea Rooms. Mujeres obreras,  novela periodística en la que narra las desventuras y miserias de un  grupo de mujeres trabajadoras en una ciudad en la que la pobreza campa a  sus anchas.

María Teresa León (1903-1988)

Se inició en el periodismo bajo el pseudónimo de María Teresa Goyri y sus primeros artículos salieron publicados en el Diario de Burgos.  Cuando los felices veinte –para algunos– llegaban a su fin y un tiempo  de turbulencias se abría paso, María Teresa León publicó su primera  obra, Cuentos para soñar. Era el inicio de una fructífera  carrera literaria en la que cultivaría la novela, la biografía, los  cuentos, el teatro, los guiones y una gran cantidad de colaboraciones  periodísticas.

La defensa de la cultura y la mujer  fueron sus temas predilectos. Sin olvidar su compromiso político, que se  mantuvo firme a los ideales comunistas hasta sus últimos días. Una  trayectoria prolífica y nómada debido al exilio que le llevó a vivir  –siempre a la sombra de su gran amor, Rafael Alberti– a París, Argentina  y, finalmente, Roma. Es aquí donde perfila una de sus obras más  emblemática, Memoria de la melancolía, una insuperable crónica del recuerdo en la que repasa episodios pasados como el fracaso de su primer matrimonio.

Magda Donato (1906-1966)
Magda Donato

Antes, mucho antes de que la pluma  desquiciada y narcótica de Hunter S. Thompson se inventara aquello del  gonzo, hubo una periodista que tuvo a bien pergeñar en los años 30 lo  que bautizó como “reportajes vividos”, consistentes en testimoniar de  primera mano lo que sucedía para luego contarlo. Hija de comerciantes de  ascendencia judeo-alemana, Magda Donato —pseudónimo de un bizarro Carmen Eva Nelken Mansberger—,  tuvo la fortuna de crecer en una familia cosmopolita, educada y  moderna, a años luz del analfabetismo rampante que imperaba en la España  de la época.

Una buena muestra de su obra periodística se puede leer en Reportajes  (Ed. Renacimiento), en cuyo prólogo la académica Margherita Bernard  pone en valor la popularidad que en su día —principios de los 30—  alcanzaron los textos de Donato. Cuenta Bernard que los lectores, ávidos  de detalles y matices, escribían agitados al periódico, debatían y  polemizaban sobre su veracidad. No fue la única, curiosamente en  aquellos años de la II República, otras autoras como Josefina Carabias,  también hicieron las veces de “periodistas infiltradas” en la revista  ilustrada La Estampa o en medios de mayor tirada como Ahora.

Jane Auer (1917-1973)

Truman Capote, gran amigo de la escritora, la  describe sentada en un café de la casbah tangerina, con su “cabeza como  una dalia”. Es quizá una de las escritoras más subestimadas de la  historia, siempre a la sombra de Paul Bowles —nómada, músico y  autor de entre otras obras El cielo protector—. Su legado pasaría a la  historia, no así el de Auer. Mujer cosmopolita que vivió por y para la  literatura, se convertiría en el alma máter de esa pléyade de escritores  retirados del mundanal ruido tras la II Guerra Mundial con Tennessee  Williams, Gore Vidal y el ya mencionado Capote como cabezas de cartel.

Su obra En el cenador, recuperada por la editorial malagueña Alfama, y la reedición por parte de Anagrama de su novela Dos damas muy serias y su libro de relatos Placeres sencillos,  dan muestra del talento innato de Auer. Una adelantada a su tiempo de  quien el editor Jorge Herralde llegaría a ensalzar su “humor  extravagante y chiflado”, asegurando que del binomio Paul-Jane, esta  última era “el verdadero genio”. Su querido Truman Capote, además de  hacer malabares lingüísticos con la forma de su cabeza, no dudó en poner  en valor la capacidad poética de Auer; sárcástica y carente de tabúes.

Lenore Kandel (1932-2009)

Decir Beat Generation es como decir Jack  Kerouac, Neal Cassady, Allen Ginsberg o William Burroughs. Poco se sabe  del talentoso elenco de mujeres que quedaron relegadas tras la  imaginería contracultural de machirulos convenientemente  alicatados. Hablamos de Elise Cowen, Denise Lesertov, Diane di Prima,  Mary Norbert Körte y, muy especialmente, de Lenore Kandel. Nacida en Nueva York en 1932, pergeñó un libelo con cuatro poemas titulado The Love Book en  pleno verano del amor. Acusado de obsceno fue retirado de circulación,  el revuelo fue tal que la policía irrumpió en varias librerías en su  búsqueda. A pesar de ser reverenciada por casi todos los protagonistas  de aquella generación, su obra apenas ha trascendido y es el  macho-beatnik el que pasará a los anales de la historia de la  literatura. La historia, una vez más, se repite.

FUENTE: publico.es
Juan Losa - Madrid
08/03/2017